La consagración definitiva llegó en el 2007 con una película de la que no es protagonista: I’m Not There, la biopic sobre Dylan. Tal vez sea un descuido, tal vez sea otra de las artimañas del filme de Todd Haynes. Lo cierto es que, además de Christian Bale, Richard Gere, Heath Ledger, el niño Marcus Carl Franklin y Cate Blanchett, Charlotte Gainsbourg también aporta su grano de Dylan. La escena de sexo con Ledger es no sólo de lo mejor de toda la película, sino también una de las mejores escenas de amor de los últimos años.
Hoy Charlotte canta y sigue cantando y, además de estar por presentar otras dos películas, Persecution y The Tree, acaba de sacar un disco verdaderamente original. IRM es tan, pero tan bueno que da la sensación de que pasaron siete vidas entre su aparición y 5:55 (2006). Canciones que hablan del final con seducción, alegría, color, mezclando folk, blues y hasta algo de punk de una manera tan experimental y luminosa que dan ganas de pasarse toda la vida hablando de la muerte. Claro que casi todos los temas fueron creados por Beck, quien además produce el disco. Pero Charlotte no sólo deslumbra con la interpretación de sus temas sino que, otra vez, dejó algo más que una semilla para hacer crecer la planta: las ideas y el ritmo, pero también los sonidos de las resonancias magnéticas (cuyas siglas dan nombre al disco) que le hicieron en 2007, a partir de un accidente en esquí acuático que le produjo un derrame cerebral. Y, a propósito de ese encanto que pasea de manera sutil pero inolvidable por canciones y películas de otros, tal vez nunca haya hecho un equilibrio tan delicado y devastador como en la película sobre Dylan: antes de esa magnífica escena de sexo, Charlotte le pregunta al Dylan de Ledger qué le gusta de ella y él responde sin dudar: “tu pelo, tu boca, tus ojos, tus labios”, y nosotros lo relevaríamos a Ledger de su propia muerte para seguir hasta el infinito esa enumeración. Pero algo nos detiene y nos deja sin hablar, porque Charlotte también agrega un cover al gran soundtrack del film con una desgarradora y primaveral versión de “Just Like a Woman”, una canción sobre Edie Sedgwick que termina hablando de ella misma. Su voz de susurro delata que le está cantando al espejo: y Charlotte hace el amor exactamente como una mujer, parece a punto de quebrarse como una nena pero –y, por eso, ergo, por lo tanto, that’s why– siempre logra mantenerse en pie.



“Francisco Rivero fue sin duda, uno de los guitarristas mas completos que ha dado nuestro país en los últimos años.” Carlos Franzetti (arreglador, compositor internacional).
Cyro Baptista desafía definiciones musicales -tocando instrumentos de todo el mundo como un nativo, este percusionista súper-energético y su ensamble de percusión de 10 miembros, “Beat the Donkey”, interpretan su propio arte escénico de “carnaval brasileño”.
Nació con el apellido Pugliese. Hija de Beba y nieta del maestro Osvaldo Pugliese, desde un lugar propio, honra el camino que cultivó dentro del tango el propio don Osvaldo.





Es sin dudas, una de las figuras más relevantes de la música contemporánea argentina de la segunda mitad del siglo XX. Compositor de rara personalidad y gran creatividad , director de orquesta y eximio pianista.




Nacida en Buenos Aires, Argentina, ha recibido una completa formación músical en piano clásico, jazz y composición y desarrollado una intensa actividad docente, y ha dado numerosas clínicas “workshops” de ritmos sudamericanos en Buenos Aires y el interior del país.




