Archive for Enero, 2010

Misteriosa afinidad entre el tango y el jazz

Miércoles, Enero 27th, 2010

bando monk

BANDO MONK est une première à plus d’un titre. Si le bandonéon apparaît parfois dans le contexte des musiques improvisées c’est en général pour y apporter une couleur tango, et s’il intervient dans le répertoire du jazz c’est pour en donner une version “tanguifiée”. Bando Monk est le premier album de bandonéon à s’inscrire pleinement dans la “tradition” du jazz (thème et improvisations) C’est aussi évidement le premier album de bandonéon dédié à la musique de Thelonious Monk. Ce rapprochement est moins surréaliste qu’il n’y parait. Il vient d’abord d’une véritable passion d’Olivier Manoury pour le grand prêtre du Be Bop et d’autre part d’une parfaite adéquation de l’instrument au répertoire .L’instrument fétiche du tango le bandonéon n’a pas encore livré tout ses secrets, son timbre clair obscur et l’étendue de ses possibilités harmoniques s’adaptent parfaitement à la musique de Monk.

Surtout connu comme musicien de tango, Olivier Manoury laisse percevoir dans sa façon d’harmoniser certains thèmes et dans son phrasé l’influence des grands bandonéonistes Anibal Troilo et Astor Piazzolla.

En castellano:
BANDO MONK es, sin duda una primicia en muchos aspectos. El bandoneón aparece por momentos, en la música improvisada para imprimir un color tango, Bando Monk es el primer álbum de jazz improvisado con un bandoneón como líder y solista principal.
Es también, por supuesto, el primer disco de bandoneon dedicado a la música de Thelonious Monk.  Esta asociación no es tan surrealista como parece. Se trata, por un lado, de la verdadera pasión de Olivier Manoury por el Be Bop sumo sacerdote y, por otra parte de una perfecta adecuación del instrumento a este repertorio.

El bandoneón, instrumento símbolo del tango, aún no ha develado todos sus misterios, su sonido claro-oscuro y la gama armónica permite una gran profundidad en la interpretación del mundo Monk. Notas donít mueren, los bajos son largos y las disonancias son despiadadas. Con el tiempo, parece un vehículo ideal para explorar la galaxia profunda y misteriosa.
Por ser ante todo, un músico de tango, Olivier Manoury no puede ocultar, en su fraseo y en la forma en que armoniza algunos de los temas, la influencia de maestros del tango argentino, como Aníbal Troilo y Astor Piazzolla.

BandoMonk

BANDO MONK
Olivier Manoury bandonéon
Yves Torchinsky contrebasse
Musiques de Thelonious Monk

Dans le cadre des concerts de
BUENOS AIRES SUR SEINE
jeudi 21 Janvier a 21h

Au Studio de l’Ermitage

8, Rue de l’Ermitage, 75020  Paris  Tel : 01 44 62 02 86

Escuchemos a Olivier Manoury Quartet en  ” XANGOTANGO “ 

Jacqueline Sigaut presenta “Porque quiero”

Miércoles, Enero 27th, 2010

a

“… más allá de sus virtudes reconocidas y valoradas como cantante, con una voz bella que maneja con expresividad y profesionalismo y una buena presencia sobre el escenario, Jacqueline Sigaut ha tenido en este disco – “Porque quiero” – la saludable osadía de hacer varias piezas no conocidas.

Los letristas y músicos Raimundo Rosales, Antonio Martínez Ares, Marcelo Saraceni, Adela Balbín, Ricardo Lew, Alejandro Szwarcman, Néstor Basurto, Raúl Luzzi y José Ogivieki comparten con sus obras el espacio con Aníbal Troilo, José María Contursi, Eladia Blázquez, Astor Piazzolla, Charlo o Virgilio Expósito…” (Ámbito Financiero – 2009).

La acompañan Julián Hermida (guitarra, arreglos y dirección musical), Franco Polimeni (piano), Nicolás Enrich (bandoneón), Hernán Paglia (contrabajo), Fabián Bertero (violín) y Rubén Jurado (viola), y participarán como artistas invitados Amelita Baltar, José Ogivieki, Raúl Luzzi, Franco Luciani , Daniel Ruggiero y Horacio Avilano trío.

CD por que quiero 

A continuación disfrutemos de dos de los temas del  CD

Aprendiendo batería con Gene Krupa

Lunes, Enero 18th, 2010

Este extraordinario músico fue uno de los grandes instrumentistas de la era del swing, y desde luego, el primer batería de renombre en la historia de esta música.

Gene Krupa contribuyó enormemente a popularizar la batería en el mundo del jazz, llegando incluso a protagonizar una película titulada “Ball of Fire” del director, Howard Hawks, en la que se le vió interpretando un solo de batería, con una caja de cerillas y un par de fósforos…increíble, pero cierto.

Su principal influencia comenzó en 1935  y se debió sobre todo, a su uso del pedal del bombo de la batería, y por el depurado empleo de la técnica del Sock Cymbal.  Este particular método de tocar se publicó en 1938 y se convirtió en un texto estándar para el estudio del instrumento.

Gene Krupa dos

Este es uno de los más completos estudios de batería para quien se está iniciando en el aprendizaje del instrumento.

Gene Krupa: Drummin´man / Full dress hop  (2 CDs) – Incluye booklet de 20 páginas

Gene Krupa (2 CDs)

La historia del Siglo XX a través de su música en un libro fundamental “El ruido eterno”

Sábado, Enero 16th, 2010

Alex Ross nos descubre en su libro ” El ruido eterno”,  las conexiones entre los acontecimientos más importantes y los compositores más influyentes, hombres que se rebelaron contra el culto al pasado clásico, lucharon contra la indiferencia del gran público y desafiaron a dictadores. 

el ruido

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El crítico de The New Yorker nos habla sobre su obra, en este imperdible reportaje de Jesus Ruíz Mantilla para el diario “El País”.

“Hubo un momento en que la armonía se rompió. La música ya no la necesitaba para definir el mundo. Sonaba mejor el caos. Aquel viaje comenzó lleno de incertidumbres, como una caída al vacío sin red. El público no lo entendía. Todavía hoy muchos se resisten a hacerlo. El placer, la emoción, se transformaban en angustia. Pero ¿qué otra cosa podía hacer el arte? ¿Seguir proporcionando bálsamos o definir una época, como el siglo XX, que atravesó el Holocausto y coqueteó desde Hiroshima hasta hoy con la autodestrucción?

La música como lenguaje del mundo es lo que nos cuenta Alex Ross (Washington D.C., 1968) en un libro fundamental, apasionante, titulado El ruido eterno (Seix Barral). Se trata de uno de esos extraños ensayos en principio dirigidos a minorías que conquistan a una gran mayoría. Allí el crítico musical de la revista The New Yorker recorre la etapa más convulsa de la historia reciente a través de los compositores que nos han producido escalofríos en la edad contemporánea. Hombres de su tiempo con historias épicas, dramáticas y desesperadas. Artistas en conflicto permanente por sus relaciones con el poder, el amor y la muerte, que aplicaban a la vida un ritmo continuo y fascinante.

Todo empezó con Wagner; en los primeros acordes de Tristán e Isolda, concretamente. Aquel silbido invitó a muchos a transitar por el camino del riesgo y la incertidumbre. Lo siguió Richard Strauss, asomándose al precipicio con su Salome y su Electra. Pero fueron después los inquietos y salvajes integrantes de la Escuela de Viena, con Arnold Schönberg a la cabeza, quienes lo llevaron a sus últimas consecuencias.

 

Tristan e Isolda

Tristan e Isolda

A partir de ahí, todo resultó válido. Se cerraron varias puertas, pero se abrieron muchas más: los caminos más excitantes de la vanguardia, que después se han ampliado con el jazz, el rock y la música electrónica. Todo era posible en mitad de una gran orgía ecléctica. Con ella, Ross ha armado un relato global, un estudio, una novela y una gran crónica al tiempo que nos cuenta los triunfos, incomprensiones y padecimientos de Wagner, Mahler, Schönberg, Debussy, Strauss, Stravinski, Messiaen, Ligeti, Elliott Carter, Shostakovich, Benjamin Britten… Los arquitectos del sonido que nos permite comprender ahora tantas cosas.

-Muerto y enterrado el concepto clásico, ¿cómo deberíamos llamar a la música de los siglos XX y XXI?

-Es difícil definir la música. ¿Qué era lo clásico? Un modelo que hacía pensar en lo que va del gregoriano medieval a la ópera romántica. Pero llega el siglo XX, con Schönberg, con Stravinski, con John Cage y la Rapsodia en Blue , de Gershwin, los minimalistas, los artistas pop, una diversidad que no sale de una sola tradición. Para mí, la música se ha convertido en un mapa diverso de voces y estilos, artistas que trabajan con la misma libertad que otros de distintas disciplinas. Tampoco creo que les preocupe a ellos demasiado esa obsesión por el concepto. Los define la diversidad.

 

-Pero en términos musicales hay una gran frontera: la que establece la música popular con otro mundo más intelectualizado. ¿Es un abismo?

-No sé. Desde Mozart hasta ahora, la música ha tenido un sentido social anticuado en el que debía relajar, proporcionar placer y escape. Las expectativas estaban claras. Hoy hay creadores que buscan eso y otros que tratan de hacer lo contrario. Se da en las dos partes. En el mundo pop encontramos a artistas muy arriesgados, que no se limitan al entretenimiento. En el otro campo, también los hay complacientes con el público.

-Sí, pero me refiero a los que han seguido más fielmente el camino de Schönberg. Con él comenzó a romperse un vínculo sagrado entre el público y los artistas. Alessandro Baricco afirmó que después de Mahler y Puccini, aquello muere y comenzó otra cosa. La ruptura de la emoción.

-La gente no estaba preparada para el camino drástico que comenzó Schönberg. Kandinsky se movía hacia la abstracción, Freud trataba el subconsciente, todos se enfrentaban a los fantasmas más oscuros. Pero el camino que emprendió él no era intelectual. Era emocional. Una emoción diferente. No tenía que ver con la alegría ni la efusión romántica, sino con la rabia, la violencia, el dolor profundo. Y con esos sonidos que fluyen, aquí y allá, como colores en un óleo. El suyo era un estado emocional en el que también influía el caos personal en el que se encontraba. Su mujer lo engañaba, aquella música reflejaba su estado de ánimo. Luego, aquel camino encontró todo tipo de teorías e interpretaciones, pero creo que debemos tener presente que lo que él comenzó llegó con un fuerte impulso emocional.

-Aquella música respondía también a un estado de ánimo profético. Nos anticipa el carácter destructivo de lo que vino después, sobre todo en la Segunda Guerra Mundial.

-Ése es otro aspecto propio de Schönberg. La premonición, lo profético. Incluso escribe una obra con ese título: Premoniciones . En Viena, muchos artistas se lo olían. Detectaron esos traumas crecientes, se daban cuenta de que la sociedad no podía seguir funcionando vestida de oro y al mismo tiempo tener un montón de desamparados y enormes maquinarias de guerra. Veían que la civilización se iba consumiendo.

-La música y la violencia tienen una curiosa relación a lo largo del siglo XX. Eso de que el arte nos hace mejores queda en entredicho, ¿no cree? Incluso nos puede hacer mucho peores.

-Ése es un cliché horrible, el de que la música nos une, nos cura, todo eso. Puede hacerlo, pero también lo contrario. El sonido es algo abstracto, manipulable. Por eso es tan poderosa la música, porque tiene múltiples lecturas. ¿Por qué Beethoven congrega masas en el Lejano Oriente, por ejemplo? Lo adaptan a sus vidas. Eso es estupendo, pero también puede aglutinar el mal, la dirección completamente equivocada y por eso se escuchaba la Novena sinfonía en la Alemania nazi. La música no es nada. Es siempre neutral. Son los hombres los que la llevan a un sitio o a otro.

-Hitler y Stalin son el ejemplo.

-Lo peor de Hitler es que no se introdujo en la música porque le convenía. Era un verdadero aficionado y un loco por Wagner desde su adolescencia. Sentía una epifanía, una especie de rearme moral, una pureza que luego lo llevaba a ser, en el peor sentido, Hitler. A la música clásica le ha costado mucho tiempo superar el daño de que este tirano genocida fuera un melómano. Mucha gente lo sigue asociando.

-Desgraciadamente.

-Sí, injustamente para Wagner. Él no vivió ese tiempo y en muchos aspectos lo contradice. El anillo del nibelungo , en gran parte, trata de la futilidad del poder, lo absurdo que es frente a otros temas como el amor. Wagner inflamaba todo tipo de ideologías. Los nacionalismos, pero también el feminismo, el comunismo, el socialismo; hasta los sionistas pueden encontrar alguna cosa en común.

-Muchos de los compositores del siglo XX han sido arrogantes. Pero en la Alemania de Hitler, en la URSS de Stalin, ¿cómo podían aguantar si no? O se hacían valer a base de un fuerte egocentrismo o se los borraba del mapa.

-Es una lucha por la supervivencia y por imponer tu propia voz, tu propia visión de las cosas. De eso trata la Quinta sinfonía de Shostakovich. Un ejercicio de riesgo y contención a la vez. ¿Hacia dónde voy para no irritar a nadie, pero para que suene digno de mí? Es su voz. Pero es lo que esperaban oír también. De la tragedia a la sacudida. Mucha gente se pregunta todavía qué pretendía. Pero luego tuvo éxito en su tiempo. ¿De dónde sacaba esa habilidad? ¿Qué pasaba por su mente? Es posible que le saliera así, naturalmente. Puede que a su sentido musical no lo afectaran en absoluto las circunstancias en las que la obra fue creada, lo que, en cierto sentido, resulta una completa arrogancia.

 

-En la órbita de los que bebían de fuentes populares, desde Kurt Weill hasta Gershwin, del cabaret al jazz, ¿cómo eran capaces de sintonizar y beber de cada campo?

-Sus épocas eran muy excitantes. Gershwin compatibilizó dos carreras, dos campos. Duke Ellington experimentaba con el sinfonismo, había libertad de movimientos de un género a otro. Luego, cada campo se fue cerrando, profesionalizando. Llegaron los especialistas. Los había que se los saltaban, como Leonard Bernstein, pero ya le resultaba más difícil. Hoy pasa con Jonny Greenwood, el guitarrista de Radiohead, que ha compuesto piezas sinfónicas; o con Osvaldo Golijov, que se mete en el pop. Pero cada uno se limita a su campo.

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-Así como en el XVIII o el XIX dominaban el concierto, la sonata, la sinfonía, el XX será conocido como el siglo de la canción. Ha sido el género más explorado.

-Si hablamos sobre todo de la música popular, desde luego. Pero creo que en el futuro veremos todo desde otros puntos de vista también. Aunque la canción será preponderante.

-¿Para vergüenza de quienes la desprecian como género importante?

-No creo que hayan sido muchos. Ahí están Gershwin, Weill, Britten.

-Lennon y McCartney…

-Por supuesto.

-En el desencuentro entre público y creadores musicales, ¿quién debe pagar la mayor parte de la cuenta?

-Es compartida. Hay compositores que no han despreciado el parecer del público: Debussy, Ravel, Strauss, Shostakovich, Britten, Philip Glass, y ahora Arvo Pärt, que recupera con mucha pureza la tradición. Luego están los otros, a los que no les interesa nada la reacción del público, que buscan espacios pequeños. Mire a John Cage; no le interesaba nada que tuviera que ver con lo convencional. Se apartó y cultivó su propio público. No es malo eso tampoco. Muchos lo critican sin haberlo oído nunca, sólo por lo que han leído acerca de su obra. El público también tiene parte de culpa. Debe ser más abierto, dar una oportunidad que niega muchas veces.

-Es que el público clásico envejece a velocidad de vértigo. Sin embargo, los conciertos contemporáneos se llenan de gente joven.

-Sí, porque encuentran en la vanguardia cosas que no les puede aportar Mozart, por ejemplo.

-Bueno, si me perdona, Mozart siempre tiene algo que aportar.

-Bueno, de acuerdo. Me refiero a que los contemporáneos despiertan esa curiosidad por lo no explorado.”

Aprendiendo violín con Yehudi Menuhin

Viernes, Enero 15th, 2010

Yehudi Menuhin, sin duda uno de los mejores violinista del siglo XX,  fué también un gran pensador y excelente pedagogo y artista. En él la perfección artística más elevada se conjugaba con una sencillez y humildad propias de un monje.

Una de sus preocupaciones constantes fue la de transmitir sus conocimientos a todo el mundo, a través de innumerables grabaciones sonoras y visuales, conciertos en directo, clases magistrales, cursos, y cómo no, escribiendo éste libro que aquí presentamos.

En sus 200 páginas condensa todo el saber de este artista,  en un trabajo estupendamente logrado, de lectura  obligada para un violinista.

Se divide en 6 lecciones precedidas de una introducción en la que el autor explica brevemente su método, cómo debe leerse el libro y otras consideraciones a tener en cuenta.

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A continuación disfrutemos del arte de este maestro en el Concierto Nª 1 para violín y orquesta  de Noccolo Paganini, del que también ofrecemos su partitura para violín y piano.

Paganini

Regina Spektor: y finalmete se tituló Far

Jueves, Enero 14th, 2010

Regina Spektor sorprende a sus fans con post de su MySpace, hablando sobre el título de su segundo disco de larga duración, “Far”, al que hubiera preferido titular Fart (pedo).

“…voy a dejar de intentar hacer las cosas perfectas, porque casi nunca lo son. Aposté para que el nuevo álbum se titulara Fart (Pedo) en lugar de Far (Lejano). Desde que lo titulé Far, deseé llamarlo Fart.Pero bueno no hace falta que se preocupen mucho”.

Lo novedoso, junto a su peculiar voz y su increíble destreza frente al piano (que ya muchos conocemos y amamos), es el nombre de quién produjo este disco: ni más ni menos que Jeff Lynne, el legendario hombre que ha dado vida a trabajos
de bandas tan importantes como The Beatles y ELO, e incluso más recientes, como The Strokes.

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Hendrix Experience

Jueves, Enero 14th, 2010

Hendrix Experience registra los momentos musicales más destacados e inolvidables de dos conciertos estelares en homenaje a Jimi Hendrix, reconocido y aclamado, por los críticos y fans, como el mejor guitarrista de todos los tiempos.

Filmado en San Diego y en el Paramount Theater de Seattle, la ciudad natal de Hendrix, reúne, por única vez, las actuaciones de legendarios gigantes del blues, como Buddy Guy y Hubert Sumlin junto a Paul Rodgers, al ex guitarrista de los Rolling Stones Mick Taylor y a la nueva generación de héroes de la guitarra, incluyendo a Kenny Wayne Shepherd, Robert Randolph, Mike McCready de Pearl Jam, Kenny de Kid Rock, Olson, y Vernon Reid para celebrar el legado del músico.

Uniendondo fuerzas con estos grandes artistas están Mitch Mitchell y Billy Cox, de The Jimi Hendrix Experience, así como Chris Layton, Tommy Shannon de Double Trouble, la poderosa sección rítmica que al gran y recordado Stevie Ray Vaughan.

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The Britten-Pears Collection

Sábado, Enero 2nd, 2010

The Britten-Pears Collection, es una serie de  álbumes de DVD simultáneamente publicados por Decca con grabaciones procedentes de fondos de la BBC, que nos brinda una completa panorámica de las distintas facetas del fenómeno Benjamin Britten, un caso único de vocación artística igualmente feliz en labores de creación, en la adaptación y recreación de músicas tradicionales, en la interpretación pianística y en la dirección orquestal tanto de obras propias como ajenas. Y a la vez es un homenaje a la figura de Peter Pears, quien, si bien ya superaba la cincuentena en la época de las grabaciones,  aún derrochaba musicalidad e inteligencia interpretativa en cuantos cometidos afrontaba.

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En el video  una de las folk-songs, extraída del álbum correspondiente, con Britten en el piano y la voz de Peter Pears:

Tango Patrimonio Cultural de la Humanidad

Viernes, Enero 1st, 2010

Por decisión de un comité intergubernamental, la UNESCO declaró, el 1 de octubre del año que finalizó,  Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad al tango, melodía y baile fundamental y característico del Río de la Plata.

Sentimos necesario, entones, comenzar nuestro año musical con un tango.  Astor Piazzola interpreta “Adios Nonino” con la Sinfónica “Cologne Radio Orchestra” de Alemania.

La ejecución está tomada del DVD documental “Astor Piazzolla: The Next Tango”, editado por el sello alemán Deutsche Grammophon

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