<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Comunidad Club Musical</title>
	<atom:link href="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad</link>
	<description>Otro Blog de WordPress</description>
	<lastBuildDate>Wed, 08 Sep 2010 16:27:39 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.6</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>José María Loiseau &#8220;Tute&#8221;: multifacético, acaba de lanzar su disco &#8220;Tangos nuevos&#8221; junto a Hernán Lucero</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2333</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2333#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 08 Sep 2010 16:25:24 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2333</guid>
		<description><![CDATA[No solo es dibujante, también prepara su primer largometraje y como si esto fuera poco, en el marco del Buenos Aires Tango, junto a Hernán Lucero, acaban de presentar su disco Tangos Nuevos. 
Juan Matías Loiseau, más conocido como &#8220;Tute&#8221;, lleva el talento para el humor gráfico en la sangre. Hijo de Caloi, aprendió a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2334" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/229-150x150.jpg" alt="2" width="150" height="150" />No solo es dibujante, también prepara su primer largometraje y como si esto fuera poco, en el marco del Buenos Aires Tango, junto a Hernán Lucero, acaban de presentar su disco <strong>Tangos Nuevos. </strong></p>
<p>Juan Matías Loiseau, más conocido como &#8220;Tute&#8221;, lleva el talento para el humor gráfico en la sangre. Hijo de Caloi, aprendió a dibujar desde niño y no paro más. Hoy es uno de los historietistas más reconocidos del país. Hace 11 años que trabaja en La Nación, haciendo cuadros y páginas donde toma por temática principal los problemas de comunicación entre las personas. A partir del 2008 se animó a la tira diaria con su creación &#8220;Batu&#8221;, una oda a la infancia protagonizada por un nipño imaginativo, acompañado por su amigo Boris y su perro Tutum, entre otros personajes.</p>
<p>Lleva varios libros en su haber t también hace cine y arte de tapa para CDs, escribe poemas y letras de tango.</p>
<p><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2335" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/315-150x150.jpg" alt="3" width="150" height="150" />&#8220;Tangos nuevos&#8221; incluye once tangos nuevos que transitan a través de los arreglos musicales del prestigioso músico Pablo Fraguela con tres orquestas diferentes armadas para la ocasión,  más las poesías lunfardas escritas por el propio Tute de muy buen nivel literario y la voz inconfundible del propio Lucero. Participaron como invitadas las cantantes Dolores Solá y Lidia Borda.</p>
<p>&#8220;El cantor Hernán Lucero y el dibujante Tute se conocieron en una noche de copas y vinos en el Bar de Roberto. Lucero venía de un mal de amores y fue a desahogarse cantando unos tangos. Tute sentado en una mesa con amigos quedó sorprendido por la voz y la sencillez de ese cantor que lucía como un pibe de su misma generación. &#8220;Estaba vestido con una camperita de jean y parecía uno de nosotros. Cuando terminó de cantar, lo invitamos a la mesa para compartirle un vino y nació la amistad.&#8221;</p>
<p>Quinientas noches después los protagonistas de esta historia terminaron armando un repertorio de tangos propios. Tute puso las letras y Lucero las melodías. El resultado se plasmó en Tangos nuevos , el disco que presentarán el próximo martes 17, a las 20, en el punto de encuentro del festival, con una puesta de dibujos que formarán parte de la escenografía y once viñetas de exaltación poética a lo cotidiano con una mirada profunda y original.</p>
<p>La génesis del proyecto comenzó cuando se reunieron para una obra de teatro que nunca prosperó. &#8220;Lucero me encargó algunas cosas para el guión. Eso no funcionó, pero de ahí quedamos con ganas de hacer algo juntos. Empezamos a pensar en un disco en el que Lucero hiciera las canciones y yo los dibujos. Después unos textos para unir las canciones y después redoblamos y dijimos por qué no hacemos un disco con tangos nuestros&#8221;, cuenta el dibujante, autor de la tira Batu.</p>
<p>Ninguno de los dos tenía precedentes de escribir tangos, pero tenían una conexión sentimental con el género. Los abuelos de Tute se conocieron bailando el tango &#8220;Recuerdo&#8221; y Lucero tenía un largo historial en el género, a pesar de su juventud junto con el grupo Bardos Cadeneros con el que grabó dos discos, y una carrera solista en ascenso interpretando el cancionero criollo del tango.</p>
<p>Dicen que lo primero que salió fue una cuarteta para &#8220;El vals de las sombras&#8221;, que Tute le envió a Lucero por mensaje de texto desde Uruguay. A la hora, el cantor le devolvió una melodía y así comenzó a construirse la obra tanguera de esta novedosa dupla. &#8220;Fue una cosa de puro entusiasmo. Empezamos a laburar y ahora llevamos más de treinta canciones juntos. Encima, varias por fuera del tango, como zambas, chamamés y boleros&#8221;, reconoce Tute.</p>
<p>-¿Cómo encararon un terreno tan movedizo como el de componer tangos nuevos?</p>
<p>Tute: -Siento que todo lo que vengo haciendo en humor gráfico tiene mucho de tango y en el grueso de lo que cocino en los dominicales está esa atmósfera, así que te diría que fue un paso natural, aunque al principio no sabía si lo podía hacer. Pero conocía las estructuras del tango, esa nostalgia y melancolía me son propias. No sentía que tuviera que pedirle permiso a nadie.</p>
<p>Lucero: -Yo empecé un poco jugando. Mi forma de componer se parece bastante a la improvisación en el jazz que estudié mucho tiempo. Toco mal la guitarra, pero me quedó esa impronta de improvisar melodías. Así compongo y así empezaron a salir estas canciones.</p>
<p>-¿Cuando se fue poniendo seria la cosa aparecieron los fantasmas de la comparación con los tangos clásicos?</p>
<p>Tute : -Apareció de todo en el medio. Estas canciones se hicieron en muchas noches de vino, con muchas discusiones sobre lo que queríamos decir en el tango. Le fuimos buscando la forma y temática entre los dos y se producían grandes debates sobre el amor, el tiempo y la soledad. Dentro de esos debates, apareció si teníamos que romper la estructura o apoyarnos en la historia. A nosotros nos gusta el tango que se hizo y no tanto el de vanguardia. Así que el tango nuestro es actual porque lo hacemos nosotros, pero se apoya en los tipos que nosotros admiramos.</p>
<p>Lucero: -Lo que sucede es que nosotros hacemos canciones, vale decir que nuestro lenguaje busca ser popular. Hablamos de la estética de lo cotidiano y de lo chiquito. Por ahí no hay un celular, pero, sí, está la soledad, ¿quién no se siente solo hoy, ayer, mañana? Nuestras canciones intentan ser como las de Serrat, &#8220;Charly&#8221; o como las de Gardel, que estaban pensadas para la gente.</p>
<p>-Hacer tangos nuevos parece ser el mandato de esta generación.</p>
<p>Lucero: -Tengo la sensación de que nuestra generación de tangueros está llamada a ser popular, por eso ocurre este fenómeno que los artistas de nuestra generación componen canciones propias. Lo que hacemos está impregnado de toda la música que escuchamos. Como músico soy tanguero y criollo, pero estoy impregnado del rock, el jazz, la ópera y el folklore. Nuestras canciones conservan del género su carácter milonguero y también está la ciudad de la furia. Generacionalmente buscamos que el tango vuelva a la gente. &#8221; (Fuente: Lo entrecomillado: Nota de Gabriel Plaza &#8211; La Nación &#8211; 08/10).</p>
<p>Disfrutemos un anticipo&#8230;</p>
<p><object classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="640" height="385" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/ebjYMm_usxI&amp;rel=0&amp;color1=0xb1b1b1&amp;color2=0xd0d0d0&amp;hl=en_US&amp;feature=player_embedded&amp;fs=1" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed type="application/x-shockwave-flash" width="640" height="385" src="http://www.youtube.com/v/ebjYMm_usxI&amp;rel=0&amp;color1=0xb1b1b1&amp;color2=0xd0d0d0&amp;hl=en_US&amp;feature=player_embedded&amp;fs=1" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed></object></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=17095"><img class="aligncenter size-full wp-image-2336" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1200.jpg" alt="1" width="300" height="268" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2333</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Gabriel Senanes: &#8220;si tuviera que definirme, prefiero decir que soy un aspirante a conservador&#8221;</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2321</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2321#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 07 Sep 2010 16:52:25 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>
		<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2321</guid>
		<description><![CDATA[Hay músicos a los que se critica porque, aunque pase el tiempo, graban siempre el mismo disco. Acaso para evitar convertirse en uno de esos músicos, Gabriel Senanes hizo exactamente lo contrario: grabó discos distintos, al mismo tiempo.
&#8220;Son dos primeros discos&#8221;, aclara, presentando los flamantes A toda costa y Luz verde. &#8220;Ojo, no es un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span><img class="alignleft size-medium wp-image-2322" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/228-300x201.jpg" alt="2" width="300" height="201" />Hay músicos a los que se critica porque, aunque pase el tiempo, graban siempre el mismo disco. Acaso para evitar convertirse en uno de esos músicos, Gabriel Senanes hizo exactamente lo contrario: grabó discos distintos, al mismo tiempo.</span></p>
<p>&#8220;Son dos primeros discos&#8221;, aclara, presentando los flamantes <strong>A toda </strong><strong>costa</strong> y <strong>Luz verde</strong>. &#8220;Ojo, no es un disco doble: son discos diferentes, pero primeros ambos. Pasaremos directamente al tercero, con lo cual evitamos las peligrosas segundas partes.&#8221; Y si es verdad que la música es el arte de combinar los sonidos, ya desde la tapa de estos &#8220;discos mellizos&#8221; parece sugerirse que el objetivo de Senanes 3, el trío que completan Diego Arnal y Pablo Marcovsky, es explorar todas las combinaciones posibles. &#8220;Cuando decimos que el trío son varios tríos, varios dúos y eventualmente varios solos, eso es literalmente cierto. El hecho de que los tres toquemos diferentes instrumentos permite que el trío explore distintas tímbricas. No es algo exhibicionista, porque no todos manejamos con la misma destreza todos los instrumentos. Por ejemplo, Diego no es trompetista; toca la trompeta, pero no tiene el mismo dominio del instrumento que alguien que se dedica exclusivamente a él. Entonces, el tiempo de ensayo para obras en las que toca la trompeta no es el mismo que cuando toca el bajo, y lo mismo vale para el resto. Necesitamos tener tiempo de ensayo, y el formato trío nos permitía eso. En ese sentido, un trío es una agrupación ideal para formar un repertorio y llegar a tocarlo como el repertorio lo merece. Dos es muy poco, cuatro ya es mucho&#8221;, dice Senanes, acaso pensando en esa otra definición, según la cual la música es el arte de combinar los horarios. &#8220;No es un camino fácil, porque no es una música pensada para un público preciso, sino que implica crear un público. Eso obliga a sembrar mucho y ver cómo va la cosecha.&#8221; Y el tiempo de cosecha llega con funciones durante todos los miércoles de julio y agosto en Clásica y Moderna, y otras proyectadas para septiembre en El Excéntrico de la 18ª. En cualquier caso, lo que sorprende del trío es su capacidad para incorporar el aporte de otros músicos: si en los discos eran un cuarteto o una orquesta de cuerdas los que enriquecían las obras con nuevas texturas, en las presentaciones en vivo son los diversos invitados los que, cada noche, se suman a la propuesta de Senanes 3. Una propuesta, dicho sea de paso, que está siendo documentada paso a paso, desde los ensayos hasta las sesiones de grabación de los discos, pasando por momentos de las presentaciones en vivo.</p>
<p>Ahí se puede ver (algunos adelantos de ese material pueden encontrarse en la Web) la importancia de esa flexibilidad que permite el formato del trío.<br />
<object style="width: 425px; height: 344px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/29AYLBDtkAE?version=3" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="width: 425px; height: 344px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/29AYLBDtkAE?version=3" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed></object><br />
&#8220;Si viene un pianista invitado, Pablo, que es nuestro pianista, puede agarrar la guitarra o el saxo. Si viene Pedro Aznar y trae el bajo, Diego agarra la guitarra o la trompeta. Y cada una de las noches ocurre algo especial. Digamos que el segmento con el invitado es muy diferente cada vez, algo que parece muy obvio cuando se lo dice, pero que no es tan obvio cuando se lo verifica en vivo.&#8221; La lista de invitados refleja, también, el espectro de músicas que conforman el horizonte del trío, eso que en los discos se define, con una serie de gráficos y ecuaciones, como argentanglore, un rótulo, para Senanes, &#8220;que nos permite no tener que lidiar con otros, más rígidos.&#8221; Senanes destaca la generosidad de los músicos invitados que se involucran con el repertorio del trío: &#8220;Es que no se trata de llamar a alguien y juntarnos a improvisar un blues en Fa. El que viene se involucra totalmente, tiene que aprenderse las obras, venir a los ensayos&#8230; Es una experiencia alucinante&#8221;. Algo que es también un testimonio de la particular dinámica del trío, capaz de recibir artistas tan diversos como Fernando Suárez Paz, Alejandro Lerner, Lucho González, Pedro Aznar, Liliana Vitale o el Chango Spasiuk y lograr incorporarlos a un discurso propio.</p>
<p>Describir ese discurso no es tarea sencilla. El propio Senanes se apura a descartar algunas palabras que no lo conforman del todo. &#8220;Ductilidad&#8221;, por ejemplo. O el &#8220;inconformismo&#8221; de la &#8220;búsqueda permanente&#8221;.</p>
<p>Alguien dijo alguna vez que a la música se la llama &#8220;experimental&#8221; cuando el experimento sale mal, y Senanes comparte esa definición: &#8220;Es que palabras como &#8216;improvisación&#8217;, &#8216;vanguardia&#8217;, &#8216;libertad&#8217;, &#8216;fusión&#8217;, &#8216;apertura&#8217;&#8230;</p>
<p>son palabras complicadas. Yo volvería a la fórmula de Picasso, que es no buscar, sino encontrar. Y eso está bien, porque deja que haya un factor de sorpresa en el recorrido. En el trayecto uno va encontrando, aunque no se lo proponga. Y ese hallazgo es lo que tiene que ver con el hecho artístico. Si tuviera que definirme, prefiero decir que soy un aspirante a conservador.</p>
<p>Ahí está el caso de Brahms, que quiso ser conservador y fracasó.</p>
<p>Prefiero eso a autoproclamarme revolucionario.&#8221; (Fuente Reportaje de Gustavo Fernández Walker &#8211; Revista Ñ &#8211; 03/09/10).</p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=17915"><img class="alignleft size-full wp-image-2324" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/11.bmp" alt="1" /></a></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=17916"><img class="alignright size-full wp-image-2325" title="4" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/4.bmp" alt="4" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2321</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Miles Davis: ya se consigue su &#8220;biografía definitiva&#8221; de Ian Carr</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2316</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2316#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 06 Sep 2010 15:29:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2316</guid>
		<description><![CDATA[Aunque resulte imposible abarcar en un libro a todos los Davis posibles, incluso si se dispone de 672 páginas, el trompetista y crítico musical británico es pródigo y tenaz para trazar el retrato profundo de un músico voraz y un hombre quisquilloso.

Puso en práctica y protagonizó varias vidas, cada una con su respectiva muerte. La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2317" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1198-300x300.jpg" alt="1" width="300" height="300" />Aunque resulte imposible abarcar en un libro a todos los Davis posibles, incluso si se dispone de 672 páginas, el trompetista y crítico musical británico es pródigo y tenaz para trazar el retrato profundo de un músico voraz y un hombre quisquilloso.</p>
<div id="cuerpo" style="FONT-SIZE: 13px">
<p>Puso en práctica y protagonizó varias vidas, cada una con su respectiva muerte. La primera vez, nació en 1926 en Illinois, en una familia negra de clase media alta, y recibió el mismo nombre que su padre había recibido de su abuelo. De su madre heredó los ojos grandes y luminosos y los rasgos delicados, además de la primera y elemental idea de música, que en su casa se limitaba al repertorio académico. Después, el bop, el cool, el modalismo, las fusiones que desde el rock lo llevaron al centro del punk y a las orillas del pop, fueron algunos de los expedientes que le sirvieron para reencarnarse periódicamente en alguna revolución que abría nuevas posibilidades para el jazz. Insensible a cualquier forma de añoranza de sí mismo, Miles Dewey Davis III, Miles Davis, trompetista, compositor, director, fue una de las personalidades más intensas de la música del siglo XX.</p>
<p>El buen gusto para elegir camisas y autos; su relación con las mujeres, las drogas, los blancos, los críticos, los productores, la fama; los músicos a los que se acercó y los que se le acercaron –nombres con los que se podría formar una completa enciclopedia del jazz moderno– y una prodigiosa capacidad de hablar poco y putear mucho, también formaron parte de ese carisma caprichoso que a la hora de ser retratado se presta a numerosas posibilidades de enfoque. Porque, claro, no se lo puede separar del contexto de un pedazo de siglo XX caracterizado por necesidad de originalidad y emociones fuertes, entre los contrastes y los cambios vertiginosos de una modernidad rampante. En varias de esas vidas, fue el músico de jazz más famoso: una celebridad que, construida con elementos de lo extravagante, lo social, lo político y lo cultural, llegó a ser más que el que corrió varias veces la frontera de lo que se podía incluir en nombre del jazz. Tal vez por eso, cualquier intento biográfico sobre Miles Davis, además de parecer fatalmente incompleto, incuba aspiraciones legítimas a resultar atractivo.</p>
<p>Entre los numerosos ensayos y biografías más o menos profundos que le dedicaron a Davis y a su música, el de Ian Carr se destaca por precisión y exhaustividad. En 1982, el trompetista y crítico musical británico escribió Miles Davis. A Critical Biography, un trabajo que enseguida se ubicó entre los más sólidos y atendibles sobre la vida y la obra del ideólogo de Kind of Blue. Tras la publicación en 1989 de la autobiografía de Miles Davis, redactada por el periodista, poeta y ensayista Quincy Troupe, y la muerte del músico –el 28 de septiembre de 1991–, Carr revisó y amplió su trabajo, y completó lo que en 1998 se publicaría como Miles Davis. The Definitive Biography. Recién en 2005 esa “biografía definitiva” aparecería traducida al castellano, publicada por Global Rhythm, que ya lanzó una segunda edición, distribuida en Argentina por la editorial Océano, disponible en las librerías a 90 pesos. A lo largo de 672 páginas –con una breve sección de fotografías–, Carr ovilla causas y efectos en una línea de tiempo. Reconstruye cronológicamente la vida de Davis y su época, expone las circunstancias que condicionaron su creatividad y la manera en que esta condicionó las circunstancias del jazz. Todo a partir de una búsqueda meticulosa, bien conducida en la narración que, sin abrumar, abunda en detalles de índole diversa.</p>
<p>Es la misma voz de Miles, algunas veces en disonancia con lo que él mismo expresó en su autobiografía, la que apuntala esa narración. Es el Davis que a lo largo de su vida habló en numerosas entrevistas y que Carr reconduce al presente histórico, puntualizando su sentido de “aquí y ahora” como clave útil para explicar cada momento de su historia. Down Beat, Melody Maker, Ebony, Rolling Stone y Jazz Review , entre numerosos diarios y revistas, son algunas de las fuentes. También sirven extractos de conversaciones con quienes lo conocieron –sobre todo con quienes tocaron con él–, además de pasajes de ensayos de críticos como Leonard Father, Nat Hentoff y Ross Russell, entre otros. Por supuesto, también las tapas de los discos son útil fuente de información, que Carr no deja de lado.</p>
<p>La biografía no sólo reconstruye al hombre y al músico rastreándolo en los archivos: también lo escucha. En esta biografía, como en la vida de Davis, la música es el motivo principal. Carr ausculta el sonido de la más imitada de las trompetas del jazz –cálido, pequeño y dúctil, en cuyo núcleo chispea un diamante inconsolable–, saca conclusiones sobre el qué y el cómo de las distintas formaciones que lideró Davis, de su relación con los músicos, los productores y los críticos. Es indicativo que de los veinticuatro capítulos que articulan la biografía, muchos lleven como título el nombre de alguno de sus discos, esos que funcionaron como sucesivos puntos de llegada para las ideas de cada uno de los Davis posibles y, al mismo tiempo, fueron el punto de partida de su impulso creativo cargado de futuro. Cada registro discográfico, además de algunos conciertos puntuales –con los personajes y las anécdotas que giraron alrededor– es descripto por Carr con precisión, swing y solvente erudición musical, alternando objetividad crítica y afectuosa admiración. La tentación de escucharlos a medida que se transita el libro se hace irresistible.</p>
<p>Además de un índice de nombres, la edición incluye tres apéndices. El primero propone algunos solos de Davis transcriptos por el mismo Carr. El segundo aclara algunos detalles sobre el repertorio, por ejemplo los temas en común con Frank Sinatra y el pianista Ahmad Jamal, influencias importantes para Davis. En el tercero, Carr actualiza la discografía de Davis que hasta 1980 compiló Brian Prestley, aun si deja en claro que el estudio más completo al respecto es el de Jan Lohmann. Por todo eso, aunque casi por superstición resulte difícil pensar en un Miles Davis definitivo, Carr es pródigo y tenaz para trazar el retrato profundo de un músico voraz y un hombre quisquilloso. De un genio que no conoció la nostalgia. (Fuente. Nota de Santiago Giordano &#8211; Página 12 6/09/10)</p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=13650"><img class="aligncenter size-full wp-image-2318" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1199.jpg" alt="1" width="178" height="250" /></a></p>
<p>Para recordarlo  y disfrutarlo<br />
<object style="width: 425px; height: 344px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/TR5b0Eryr1U?version=3" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="width: 425px; height: 344px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/TR5b0Eryr1U?version=3" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed></object></p>
<p> </p></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2316</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Paco Ibáñez: el hombre que musicalizó gran parte de la mejor poesía iberoamericana</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2309</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2309#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 03 Sep 2010 17:04:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2309</guid>
		<description><![CDATA[Se muestra tal cual es, con sus amores y sus odios. Reivindica a Atahualpa y a las Madres, despotrica contra el dinero y contra los premios. Y hasta se la agarra con el fútbol, “que idiotiza a las masas”.

Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-2310" title="4" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/45.jpg" alt="4" width="200" height="308" />Se muestra tal cual es, con sus amores y sus odios. Reivindica a Atahualpa y a las Madres, despotrica contra el dinero y contra los premios. Y hasta se la agarra con el fútbol, “que idiotiza a las masas”.</p>
<div id="cuerpo" style="FONT-SIZE: 13px">
<p>Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a Neruda y a José Agustín Goytisolo, a Rafael Alberti y a Luis de Góngora. A León Felipe, Antonio Machado, Nicolás Guillén, Luis Cernuda. Los versos que hasta entonces eran pura poesía se ensancharon en su voz y en su guitarra. Su obra es, de algún modo, parte del patrimonio de las letras castellanas. Y, sin embargo, Paco Ibáñez nunca escribió poesía: sólo alguna que otra canción, ha dicho. Sin ser poeta, fue el responsable de llevarla a tantos, vueltas canción, casi hechas a su medida. Por algo ha habido quienes, como el mismo Neruda, fueron con sus versos a pedirle que los hiciera suyos. O quienes, como Goytisolo o Alberti, han compartido espectáculos con él. Hoy y mañana, el hombre que volvió canción la poesía actuará en Buenos Aires. Este Paco Ibáñez en concierto –a partir de las 21.30, en el Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125– sellará su quinta visita a la Argentina.</p>
<p>Paco Ibáñez tiene fama de ser un cabrón encantador –fama que irá encontrando anclajes posibles a lo largo de la entrevista– y Buenos Aires lo recibe con un paisaje a su medida: una lluvia persistente. “Es una lluvia hermosa, parece inventada por Raúl González Tuñón”, agradece, y, recién llegado, asegura que ya se siente como en casa. “Aquí es final de invierno y vengo de un final de verano. Es lo único que puedo decir que siento que ha cambiado; por lo demás, me da la impresión de que he salido de casa, he ido a dar un paseo y me encuentro en Buenos Aires. O estoy en una provincia argentina en Barcelona, o en una provincia española dentro de Argentina, no lo sé. Estoy confundido, digamos. Pero de momento sé que estoy en Buenos Aires, no se preocupe.”</p>
<p>En el recuento de amigos que lo esperan en Buenos Aires –o en esta provincia española, da igual–, surge enseguida el recuerdo de su primer concierto en el país, en 1971. “Por ese entonces ni siquiera se habían editado mis discos aquí, y para mí el solo placer de venir era una atracción, después de todo lo que me habían contado sobre Argentina, los amigos que tenía en París. Llegué cargado de ilusión y pensando, bueno, será un teatro pequeño. Y me encontré con que me esperaba el Opera, ¡un teatrón!”, describe de aquella visita. “Cuando salí al escenario fue un estruendo, parecía que se hundía el lugar por el recibimiento que me dieron. Tanto, que me quedé casi ahogado, y siempre cuento que no pude empezar por la primera canción, empecé por la segunda. Fue un concierto inolvidable.”</p>
<p><strong>–En este Paco Ibáñez en concierto habrá tenido que hacer una selección: de sus 150 canciones, inevitablemente la mayoría quedan afuera. ¿Cómo las elige?</strong></p>
<p>–¡Uf, el trabajo que tengo yo con las canciones! Porque ellas quieren estar todas allí, también se han enterado de que vine a Buenos Aires. Siempre ando con las canciones puestas, y eso me trae problemas: que por qué la vas a cantar a ella, que por qué y a mí no&#8230; son celosas. ¡Tengo problemas, eh! Con algunas, cuando las quiero sacar: ¡ahora no quiero! Tienen sus caprichos y rabietas, así ando con ellas. Las que están acostumbradas a que las cante más a menudo, ésas están más tranquilas. Pero con las que elijo de vez en cuando&#8230; ¡Cuidado! Esas son las que se pelean. Hay unas diez que sé que voy a cantar, son las inevitables. Las demás saldrán sobre la marcha&#8230; al boleo.</p>
<p><strong>–¿Cómo fue el mecanismo que lo llevó a tomar la poesía castellana y convertirla en estas canciones? ¿Hubo un detonante?</strong></p>
<p>–Si tomamos el hilo para desenrollarlo y seguirlo, si vamos a la fuente, pues debería decir lo que dijo mi madre cuando hice el Olympia, mientras algunos se apretujaban para entrar y otros quedaban afuera. En medio de aquel lío, mi madre, sentada muy tranquila, dice: “¡Ja, éstos no saben que gracias a mí están aquí!”. En el vientre de mi madre empezó todo, sí.</p>
<p><strong>–¿Cuál fue, concretamente, su influencia?</strong></p>
<p>–Tenía sensibilidad, y a partir de ahí se abren todos los cielos. Esa fue su gran influencia. Mi madre, que era de lo más vasca, de vez en cuando me decía: “Paquito, cántame esa canción que me gusta tanto”. Y ésa es la canción con la que voy a empezar este concierto, “Coplas por la muerte de su padre”, de Jorge Manrique, una obra maestra de la poesía española y universal. También me pedía otra de García Lorca, que le encantaba, la de “Mi niña se fue a la mar”: le gustaba el verso de “redondas como sortijas”. Esa también va a estar en el concierto.</p>
<p><strong>–En su biografía se menciona el descubrimiento de Atahualpa Yupanqui como decisivo en la carrera que luego desarrollaría. ¿Fue así?</strong></p>
<p>–Hombre, bastante mucho. Es que, estando en París, cada vez que preguntaba: ¿y esta canción, de quién es? Siempre eran de Yupanqui las que me gustaban. Yo me ganaba los garbanzos en París en un boliche, como le llamáis vosotros, que se llamaba L’Escale, que era un poco el templo de la música latinoamericana. Por allí pasaron todos los grandes escritores –García Márquez, Cortázar, Nicolás Guillén y tantos otros– y los grandes músicos latinoamericanos. De las diez de la noche a las cuatro de la mañana se cantaba, se parrandeaba, y yo vivía en ese ambiente latinoamericano. Y siempre que una canción me retenía, era de Yupanqui: “Recuerdos del Portezuelo”, “Chacarera de las piedras”&#8230; Parecía que toda Argentina era Yupanqui. Y luego en Francia todo era Brassens, o sea que yo estoy en el medio: mis padres son Yupanqui y Brassens.</p>
<p><strong>–¿Y cómo lo conoció?</strong></p>
<p>–En España decidieron airear un poco el país, porque el monstruo un día u otro iba a desaparecer (tardó mucho en desaparecer, pero al final lo hizo). Preparaban la entrada de España a la Europa democrática, tenían que hacer sus deberes y, dentro de sus deberes, tenía que abrirse un poco la censura. Así abrieron una ventanita y por allí la televisión española programó a Yupanqui. Yo también canté y allí nos conocimos, en la televisión. Terminamos siendo muy amigos, mejor dicho, era como mi padre o mi hermano mayor.</p>
<p><strong>–Y mire que era difícil hacerse amigo de Yupanqui, dicen que era bravo&#8230;</strong></p>
<p>–Violeta Parra también era difícil y también la tuve muy cerca. Coincidimos en París viviendo en el mismo hotel, yo en el cuarto piso y ella en el quinto. No aceptaba a todos, pero a mí sí. Iba a verla, hacía sus esculturas de alambre y sus canciones. Así fue como le escuché muchas canciones recién salidas del horno.</p>
<p><strong>–Hay dos versiones de “Palabras para Julia” grabadas en la memoria colectiva: la suya y la de Mercedes Sosa. ¿Cómo la recuerda?</strong><br />
<object style="width: 425px; height: 344px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/C7Zsb0Y8Tpg?version=3" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="width: 425px; height: 344px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/C7Zsb0Y8Tpg?version=3" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed></object><br />
 –Como una hermana, la quería mucho. En Madrid cantamos juntos “Palabras para Julia”. Siempre la consideré como la voz de un continente, no sólo de Argentina. Desde la Patagonia hasta el río Grande, Mercedes fue la voz de toda la historia, de todos los ancestros del continente.</p>
<p><strong>–¿Está al tanto de la coyuntura política y social que está atravesando la Argentina?</strong></p>
<p>–La seguimos un poco de lejos, y nunca mejor dicho, pero debo decir que hay datos de Argentina que me alegran. En principio, la valentía que han tenido de sacarse de encima esa nube negra asquerosa que se mete en los cuerpos como un gusano y lo pudre todo, ahora ustedes pueden salir de casa con la cabeza alta, pueden mirar a quien sea a los ojos. Es un proceso de dignidad y de orgullo que me alegra mucho. Porque los actos de justicia nos dejan respirar mejor. Es algo que he charlado mucho con las queridas Madres de Plaza de Mayo. En España, en cambio, destituimos a Baltasar Garzón. Esa es una vergüenza nacional. Con las Madres, precisamente, hemos apoyado la causa contra esa injusticia. Taparle la boca a Garzón de esa manera es indecente: de un golpe de Estado militar pasaron a un golpe de Estado jurídico.</p>
<p><strong>–¿Esto es algo que hoy se debate públicamente en España, está en el candelero?</strong></p>
<p>–Sí, está en el candelero, pero es la sociedad la que no está en el candelero. Lo peor que le puede pasar a una sociedad es perder su identidad, sus valores, su idioma. Y eso es lo que está pasando. A la juventud le están robando su deseo de conocerse a ella misma, su interés por su propia historia, por su propia existencia. Así se dejan llevar, como un trencito de esos que pasean a los turistas, y así se van a pasar la vida, sin enterarse de que nacieron, vivieron y se fueron. Esa falta de cultura es uno de los grandes crímenes que se están cometiendo en el mundo entero. Estamos sometidos a la voluntad de un imperio, el norteamericano. No lo lograrán totalmente, pero nos dejarán bastante destrozados. Por eso hay que resistir, decirles que no. A los norteamericanos y los ingleses, yo les deseo que vivan mil años, pero lejos de mí.</p>
<p><strong>–Frente a este diagnóstico, ¿qué lugar queda para aquella idea de que la poesía es un arma cargada de futuro?</strong></p>
<p>–Pues, el lugar que le da cada uno. Para mí, es el lugar más importante. Me queda claro cuando hago el recuento de mi historia. Me encuentro con que he llegado a cierta edad, he pasado por una carrera, por éxitos, o llámelo como quiera. Y tengo dinero como para vivir bien dos o tres meses, a lo sumo cuatro. Hasta entonces no me va a faltar, después no sé lo que va a pasar. Y me siento feliz de haber conseguido no tener dinero. No ha sido un afán ni una ambición, pero ocupándome de la poesía y las canciones, no he podido pensar en ir acumulando dinero, como otros lo hacen. Yo soy al revés: si tuviera dinero me ahogaría, abriría todas las ventanas, iría al banco y lo largaría para que lo coja el que quiera. Yo me siento mejor así.</p>
<p><strong>–Otra cosa que no tiene son premios. No porque no se los hayan dado, sino porque no los acepta: dos veces rechazó la Orden de las Letras y las Artes de Francia, por ejemplo. ¿No hay ningún premio que aceptaría? ¿Si se lo dieran las Madres, por ejemplo?</strong></p>
<p>–¡No! Del mismo modo que siento un rechazo a la acumulación de dinero, siento un rechazo a los premios, porque son un montaje político, electoral o comercial. El premio de las Madres ya lo tengo: todas las veces que me han invitado a cantar con ellas. Los aplausos de la gente, sí que son un premio. Y mi madre, cuando me decía: cántame esta canción.</p>
<p><strong>–¿Cuál es su rutina?</strong></p>
<p>–Estoy ocupado en casa, tengo un taller, tengo una mujer que me quiere y me deja tener el taller. Allí armo la de San Quintín con mis máquinas y mis virutas, trabajo la madera porque es mi oficio, soy ebanista. Lo que hago, lo hago a gusto, siempre estoy ocupado, me siento feliz haciendo cosas, creando y aprendiendo. Hace poco vino a casa un amigo que sabe de artesanía, yo estaba serrando el hierro como la madera y me dijo: no se sierra así recto, hay que columpiar la sierra, prueba. Lo probé y sí, era verdad, aprendí una cosa más. Pues aquella noche yo dormí como dios manda, me sentí feliz porque sabía una cosa más.</p>
<p><strong>–Usted suele maldecir contra el fútbol. Sabrá que eso le puede traer antipatías por estas tierras: para muchos, el fútbol tiene que ver con la poesía, es poesía.</strong></p>
<p>–Bueno, que lo sea para ellos, para mí no lo es. Antes el fútbol era un deporte y a mí me gustaba. Hace quince o veinte años seguía todos los partidos. Pero poco a poco ha ido perdiendo el fuelle, hasta volverse una herramienta de idiotización de las masas. Tal como está practicado ahora, el fútbol es un puro negocio y una tapadera de mentalidades. No es un capricho que le tenga asco, que me dé náuseas. Hace unos quince años que lo dejé de ver, justamente cuando se cargaron a siete u ocho mil en una noche en la gran masacre de Srebrenica, en Bosnia. Y estaba toda España y toda Francia mirando por televisión las cachas del señor (Miguel) Indurain, en el Tour de France, a ver si cogía el mallot amarillo o no. ¡Todos pendientes de las cachas de una bicicleta! Y me pareció tan obsceno eso, me sacudió de tal manera que a una sociedad le estén matando su gente y siga mirando la tele, que marcó un antes y un después. Los que me tienen antipatía que me la tengan toda la vida si no comprenden por qué he llegado a esta conclusión. Comprendo de qué habla usted, y me los imagino (imita el acento porteño): che, qué boludo, qué boludeces dice este tipo, ¡y encima viene a cantar! (risas). Déjeme decirlo de nuevo, dado que me siento como en casa: ¡Puto fútbol!. (Fuente: reportaje de Karina Micheletto &#8211; Página 12 &#8211; 3/09/10)</p>
<p><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2311" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1197-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2313" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/314-150x150.jpg" alt="3" width="150" height="150" /><img class="aligncenter size-thumbnail wp-image-2312" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/227-150x150.jpg" alt="2" width="150" height="150" /></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2309</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Rubén Blades: Un encuentro entre la típica y la música del Caribe</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2301</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2301#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 02 Sep 2010 15:53:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>
		<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2301</guid>
		<description><![CDATA[Al panameño Rubén Blades le alcanzaría bajar el ala de su sombrero -ese que usa cuando canta; ese que usó en su última actuación en Buenos Aires, a fines del último año- para lograr un look medio tanguero. Claro que eso no sirve ni para empezar si el plan es cantar tango ;  plantarse sobre [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2302" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1195-252x300.jpg" alt="1" width="252" height="300" />Al panameño Rubén Blades le alcanzaría bajar el ala de su sombrero -ese que usa cuando canta; ese que usó en su última actuación en Buenos Aires, a fines del último año- para lograr un <em>look </em>medio tanguero. Claro que eso no sirve ni para empezar si el plan es cantar tango ;  plantarse sobre el escenario del Luna Park, como piensa hacer esta noche, en la primera de las dos finales que tendrán el Mundial de Baile de Tango.</p>
<p>Blades no pensó en el sombrero, sino en cómo sonarían algunas de sus canciones más conocidas, acompañadas por una orquesta típica. Llamó a una persona de confianza, que conoce desde hace muchos años y que ha incursionado bastante en el tango, el compositor y arreglador argentino Carlos Franzetti, y convocó para este desafío a una de las orquestas más clásicas en nuestro país: la de Leopoldo Federico.</p>
<p>Blades y Franzetti se conocen desde mediados de la década del setenta, cuando Carlos comenzó a hacer arreglos para los discos de Rubén. Nacieron el mismo año, 1948, y viven muy cerca uno del otro, en Nueva York y Nueva Jersey, respectivamente. Pero no fueron estos datos los que hace más de diez años los motivaron para proyectar la grabación de un disco que ahora, con este concierto, dará su primer paso, sino el hecho de que pueden haber muchos puntos de contacto entre esas dos músicas urbanas (las canciones de Blades y el tango).</p>
<p>El cantante y compositor comenzó su exitosa carrera en Nueva York, con la música y el cine. Fue candidato a la presidencia de su país hace 16 años y ministro de Turismo entre 2004 y 2009. Es embajador de las Naciones Unidas contra el racismo y tiene una mirada demasiado latinoamericanista de la cultura para ser alguien que ha elegido Nueva York como lugar de residencia. Pero la vida no está hecha de absolutos. Quizá por eso, a los 62 años, este muy jovial Blades asume el desafío de cantar, como si fueran tangos y milongas, temas como &#8220;Pedro Navaja&#8221;, &#8220;Ligia Elena&#8221;, &#8220;Pablo Pueblo&#8221;, &#8220;Ella&#8221; y &#8220;Paula C.&#8221;.</p>
<p>De entrada, aclara que no tiene pretensiones de cantor de tango, aunque explica su derecho sobre este género que desde hace poco es patrimonio intangible de la humanidad. &#8220;Esto no es para conquistar nuevos mercados. Simplemente, entiendo que es patrimonio de la humanidad declarado por la Unesco y ahora pertenece al mundo. No pretendemos convertirnos en lo que no somos, sino poner énfasis en lo que tenemos y nos une: la experiencia urbana, los antecedentes que compartimos. Intuía la posibilidad de esta sorpresa, de ese arreglo de tango o milonga que me lleva a otro lugar, que no me había llevado la interpretación anterior. Y lo agradezco, porque después de más de treinta años de trabajo, pocas cosas pueden sorprenderlo a uno&#8221;, confiesa Blades, a pocas horas de su arribo a Buenos Aires, mientras toma café con Franzetti (que también llegó de Estados Unidos, donde vive desde 1974).</p>
<p><strong>-Ya que menciona el tiempo, ¿piensan en eso, pasados los 60? </strong></p>
<p><strong>Blades: </strong>-Mientras más vives, más aprendes y más puedes contribuir. Es cuestión de saber utilizar el tiempo mejor. Si tienes suerte y vives lo suficiente, vas a entender una serie de cosas que quizás al principio de tu vida no las tuviste en claro.</p>
<p><strong>Franzetti: </strong>-Creo que hay cosas que tienen que ver con el sentido de la ubicación. Uno no puede hacer a los 60 lo que ha hecho a los 20. Rubén no va a dejar de ser él a los 60, pero, de repente, la actitud musical va a ser diferente.</p>
<p><strong>Blades: </strong>-Yo siempre pongo el ejemplo de &#8220;Maestra vida&#8221;. Tiene dos partes; una es la del personaje joven y la segunda, cuando tiene más edad. La escribí a los 32, y por supuesto que me identificaba más con el protagonista joven. A la segunda, hoy la entiendo mucho mejor. Claro que también entiendes que tienes más pasado que futuro y que no vas a ser delantero de la selección de Panamá o la Argentina.</p>
<p><strong>-Pero sí asumir un desafío como el de estas versiones. </strong></p>
<p><strong>Blades: </strong>-Hay un continente emocional que va mucho más allá de la bandera y la ubicación geográfica. Una manera de identificarlo es explorar lo que nos une a todos. El tango durante mucho tiempo fue transformado en salsa. &#8220;Las 40&#8243;, por ejemplo. Lo novedoso en este caso es que utilizamos canciones que yo ya había grabado. Las transformamos a través del conocimiento de un argentino [Franzetti] y de la interpretación de argentinos del nivel de un Leopoldo Federico, no de impostores o de cualquier otra gente que aparece por allí, que habría sido otra forma de explorarlo. Estas letras tienen una conexión con el carácter urbano.</p>
<p><strong>Franzetti: </strong>-Despertó en él ese pequeño argentino que llevamos adentro -dice, y se ríen.</p>
<p><strong>-¿Cómo planteaste los arreglos de cada tema? </strong></p>
<p><strong>Franzetti: </strong>- Llevé los temas a las calles de Buenos Aires. En vez de ser un lumpen del alto Manhattan, &#8220;Pedro Navaja&#8221; es uno que vive en las calles de Boedo. La historia se traslada. Comencé con la armónica de los afiladores de cuchillos, una escena muy porteña.</p>
<p><strong>Blades: </strong>-Y yo me eché a reír cuando me contó eso porque me recordó a los gallegos que, en Panamá, tenían sus bicicletas con las que afilaban cuchillos y tijeras y también tenían esos silbatos. Bueno, hasta en eso están las semejanzas.</p>
<p><strong>Franzetti: </strong>-Y como &#8220;la vida te da sorpresas&#8221; [recitando un fragmento de "Pedro Navaja"], por un instante la orquesta de tango se va a convertir en una charanga. Un encuentro entre la típica y la música del Caribe. (Fuente: Mauro Apicella &#8211; La Nación &#8211; 2 de setiembre de 2010).</p>
<p>Para ir disfrutando, compartimos este video y algunos de sus albumes<br />
<object style="width: 425px; height: 344px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/0PqX3L5Am_8?version=3" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="width: 425px; height: 344px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/0PqX3L5Am_8?version=3" allowfullscreen="true" allowscriptaccess="always"></embed></object></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=3827"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2303" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1196-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /></a></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=3830"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2305" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/313-150x150.jpg" alt="3" width="150" height="150" /></a><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=3831"><img class="aligncenter size-thumbnail wp-image-2304" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/226-150x150.jpg" alt="2" width="150" height="150" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2301</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tres generaciones de compositores argentinos viven y triunfan fuera de su país</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2281</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2281#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 01 Sep 2010 16:59:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Recordando]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2281</guid>
		<description><![CDATA[Sin que el público tenga clara conciencia de ello, así como en el caso de los jugadores de fútbol, los compositores argentinos cotizan bien en el exterior.
Una noche en 1985 en New York fuimos, con Osvaldo Golijov, a escuchar a Astor Piazzolla, y después a comer con Gerardo Gandini, que había sido nuestro maestro y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="left">Sin que el público tenga clara conciencia de ello, así como en el caso de los jugadores de fútbol, los compositores argentinos cotizan bien en el exterior.</p>
<p align="left"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2282" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1190-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" />Una noche en 1985 en New York fuimos, con Osvaldo Golijov, a escuchar a Astor Piazzolla, y después a comer con Gerardo Gandini, que había sido nuestro maestro y en ese momento era el pianista del sexteto del bandoneonista. En la comida, Gerardo comentó que Piazzolla estaba un poco celoso porque en todos los lugares adonde iban (era una gira mundial) aparecía por lo menos un ex-estudiante de composición (a veces más de uno), que le gritaba &#8220;bien Gerardo&#8221; desde la platea. Por esa época, todavía no me había dado cuenta de que el número de compositores argentinos que vivía fuera del país crecía con la vitalidad del zapallo de Macedonio Fernández: el comentario de Gerardo fue un primer indicio.</p>
<p>Pablo Fessel, en su libro Nuevas poéticas en la música contemporánea argentina (Biblioteca Nacional, 2007), presenta una serie de textos escritos por compositores, donde se explican aproximaciones estéticas y se narran historias personales. Un altísimo porcentaje de los compositores que escriben allí viven fuera de la Argentina. Es un fenómeno particular: no creo que haya un número comparable de compositores mexicanos, chilenos, brasileños o españoles viviendo fuera de sus respectivos países. Siempre se conoce a alguno que otro estudiando en Europa o en los Estados Unidos, en cursos de verano o en festivales, pero pocos se quedan.</p>
<p><strong>Tres generaciones<br />
</strong><br />
<img class="alignright size-thumbnail wp-image-2288" title="6" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/61-150x150.jpg" alt="6" width="150" height="150" />Hay por lo menos tres generaciones de compositores argentinos que se fueron: una primera, que incluye a Mario Davidovsky y a Mauricio Kagel; una segunda, en la que hay muchísimos nombres, entre ellos Martin Matalon y Golijov; y finalmente, una más reciente, en la que se destacan Strasnoy, Benzecry, Andel, Baldini y Toledo. Antonio Tauriello y Gerardo Gandini, que tienen una carrera internacional importante, nunca se fueron del todo. Recuerdo que Gerardo me dijo una vez que fuera de Buenos Aires no se le ocurría nada: no es casual que recientemente la legislatura porteña lo declarara ciudadano ilustre.</p>
<p>Mariano Etkin, Alejandro Iglesias Rossi, José Halac, Daniel Doura, María Cecilia Villanueva o, entre los más jóvenes, Miguel Galperín se fueron por largos períodos y parecen haber vuelto para quedarse.</p>
<p>Alejo Pérez, que también dirige y mucho (entre otras cosas es ahora el director de la orquesta estable del Teatro Argentino de La Plata), me decía el otro día que antes estaba en Alemania y viajaba todo el tiempo a la Argentina y que ahora hace lo contrario. Otros, como Roberto Caamaño, Francisco Kropfl, Marta Lambertini, Julio Viera o Marcelo Delgado no se fueron nunca.</p>
<p>Antes de los años cincuenta, la gente no se iba. El mundo de la música de concierto reflejaba de algún modo las rivalidades estéticas que había en Europa: Ginastera era una especie de Stravinsky, rítmico, nacionalista y más tarde serial, y dicho sea de paso, al final de su vida se mudó a Ginebra; Juan Carlos Paz y los alemanes (Gratzer, Fuchs) seguían un poco la línea de la segunda escuela de Viena. Tanto Davidovsky como Kagel venían de ese grupo. Davidovsky se fue a Nueva York a fines de los años cincuenta, y transformó la música electrónica, que había sido hasta entonces poco más que un experimento, en un vehículo expresivo realmente válido. Sus <strong>Sychronisms</strong> son obras para instrumentos y electrónica donde el resultado es mucho más que la suma de las partes, una alquimia sonora, en palabras de Kropfl.</p>
<p><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2285" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/225-150x150.jpg" alt="2" width="150" height="150" />Davidovsky recibió el Premio Pulitzer en 1974, entre otras distinciones, por su <strong>Sychronisms N° 7</strong> para piano y cinta. Como profesor en Columbia University y después en Harvard, formó a varias generaciones de compositores y la música norteamericana de hoy no se explica ni se concibe sin su presencia durante los últimos cincuenta años. Como dijo una vez el clarinetista Allen Blustein: &#8220;one of the greatest American composers is the Argentinean Mario Davidovsky&#8221; (&#8221;uno de los más grandes compositores estadounidenses es el argentino Mario Davidovsky&#8221;). De más está decir que en su vastísima obra, los <strong>Synchronisms</strong> son la punta del iceberg.</p>
<p><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2286" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/312-150x150.jpg" alt="3" width="150" height="150" />Mauricio Kagel hizo algo parecido en Alemania, adonde se fue en 1957, con el teatro musical (en particular con su obra <strong>Sur Scene</strong> de 1959), que probablemente no existiría sin su aporte: es prácticamente una invención suya. En otros órdenes, Kagel fue pionero en el uso de instrumentos no europeos con <strong>Exotica</strong>, de el año 1972, en la incorporación de géneros populares a la gran tradición de la música culta (<strong>Varieté</strong>, de 1977, <strong>Tango alemán</strong>, de 1978) y en sus trabajos más conceptuales (Ein brise, 1996, para ciento once ciclistas, que se hizo en Buenos Aires alrededor del Teatro Colón en un festival memorable hace unos años).</p>
<p>Hay en Francia tres compositores un poco más jóvenes, que conozco menos aunque tienen una actuación muy destacada: Horacio Vaggione, profesor en la Sorbona; Ricardo Mandolini, profesor en Lille; y Daniel Teruggi, director del GRM. La explosión se produce, previsiblemente, cuando llegamos a la generación de los que hoy tienen entre 45 y 55 años: aquí es donde el zapallo de Macedonio se hace cosmos. Haciendo una enumeración parcial y desordenada, me vienen a la memoria Luis Naón, Daniel D&#8217;Adamo, Martín Matalon, Carlos Gratzer, Ricardo Nillni, Mario Mary, Hernán Cibils, Fabián Panisello, Juan Pampín, Jorge Liderman (quien murió el año pasado), Osvaldo Golijov, Pablo Furman, Gustavo Leone, Ezequiel Viñao, Alejandro Viñao, Gerardo Dirié y Gustavo Moretto, que son los primeros que recuerdo sin ningún esfuerzo. Todos son enormemente exitosos y a todos se les encargan y se les tocan obras. Muchos (la mayoría) tienen puestos docentes en universidades de primera línea o en conservatorios importantes.</p>
<p><strong>Matalon y Golijov</strong></p>
<p>Voy a hablar brevemente de dos compositores de esta lista: Martín Matalon y Osvaldo Golijov.</p>
<p><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2290" title="7" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/7-150x150.jpg" alt="7" width="150" height="150" />A Matalon lo conocí en 1984, en Nueva York cuando estudiaba composición en Juilliard y nos hicimos muy amigos. A principios de los noventa, Matalon se mudó a París, donde comenzó a trabajar en proyectos grandes para el Centro Pompidou y el IRCAM. El proyecto más visible de esa época fue sin duda la música para <strong>Metrópolis</strong>, de Fritz Lang. Una primera versión, de 1995, se estrenó en el Théâtre du Châtelet, y en el Colón poco después. La idea de Matalon era crear un contrapunto sonoro con las imágenes más que un acompañamiento: en otras palabras, la música no se subordina, sino que se constituye en un elemento esencial de la nueva obra, totalmente integrada con el film. Sucesivas versiones recorrieron el mundo. <strong>Metrópolis</strong> también se expandió como consecuencia del hallazgo en Buenos Aires de unos treinta minutos perdidos del film original hace un par de años. Hoy, Matalon trabaja en una nueva versión incluyendo ese material. Por supuesto, eso no es lo único que ha escrito: en Francia y en Europa, en el mundo de la música de concierto, Matalon es conocido y admirado por todos.</p>
<p><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2291" title="4" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/44-150x150.jpg" alt="4" width="150" height="150" />Osvaldo Golijov estudiaba en La Plata cuando lo conocí en 1978. Ibamos juntos al taller de composición de Gerardo Gandini los jueves a la tarde y después, a comer a una parrilla enfrente del Jardín Botánico: fue una etapa fundamental en nuestra educación, que siempre recordamos. Poco tiempo más tarde, Golijov se fue a Israel y de ahí a Pennsylvania a estudiar con George Crumb. En el año 2000, escribió <strong>La Pasión según San Marcos</strong>, que inmediatamente pasó a ser una de las obras más exitosas del siglo XXI. La música de Golijov tiene un tremendo contenido emocional, y eso no es habitual en un medio en el que mucha gente construye carreras basadas en teorías y procedimientos a veces inaudibles. Esa emotividad se manifiesta de una manera particularmente directa en sus obras vocales. <strong>Ayre,</strong> por ejemplo –que es una serie de canciones escritas para la cantante Dawn Upshaw con un grupo de cámara grande–, maneja una cantidad de niveles: la poesía de Mahmoud Darwish, una melancolía profunda que tiene que ver con capas de migraciones dentro y fuera del Mediterráneo; canciones sefaradíes antiguas, que quedaron en el aire como las llaves de las casas que los judíos expulsados de España en 1492 se llevaron y atesoraron por generaciones pensando que algún día volverían; una instrumentación que incluye acordeón a piano y electrónica, y que por momentos remite a lo gitano de manera muy abstracta; todo eso (y muchísimo más) girando alrededor de la voz. En <strong>Ainadamar</strong>, que se representó en el Teatro Argentino de La Plata hace un par de meses en una versión excelente, la escritura vocal y las arias (para mí, en particular, &#8220;Desde mi ventana&#8221;) son de una gran belleza. Golijov, que entre otras cosas hizo la música para varias películas de Francis Ford Coppola (incluyendo <strong>Tetro</strong>, filmada en Buenos Aires) está escribiendo en este momento otra ópera, para el Metropolitan Opera House de Nueva York.</p>
<p>Este panorama sugiere que el país ha producido una cantidad de compositores totalmente desproporcionada respecto del tamaño de su población. También, que un número considerable de ellos se han ido y han desarrollado carreras muy exitosas en el exterior, y finalmente, que hay muy pocas compositoras, en toda esta larga lista, sólo una fuera del país, Laura Andel, que vive en Nueva York, y dos más que viven en la Argentina, Marta Lambertini y María Cecilia Villanueva. Es posible que haya otras que desconozco y que esto esté cambiando en las generaciones más recientes. Todo esto merece ser estudiado en detalle; sin embargo, la vitalidad en la Argentina de una actividad que ha sido descripta como una forma menor de la locura es notable.</p>
<p>Mario Davidovsky se maravillaba porque cuando dio una clase magistral en el Conservatorio Nacional hace unos años con el chelista Fred Sherry, los estudiantes no se iban, pedían más y más ejemplos, hacían miles de preguntas, al punto que dos horas y media después de lo que debió haber sido el final de la clase, se fueron todos a un bar para seguir la charla de modo más informal. Hay una avidez y una pasión difíciles de encontrar en otras partes, y no me imagino que la inversión que se hace en el campo de la educación musical (que sospecho debe ser minúscula) tenga demasiada relación con esa pasión y esa avidez. Es posible que la Argentina sea un país mucho más musical de lo que imaginamos, más allá del tango, del folklore y del rock nacional, y puede ser que no haya suficiente espacio, en todos los sentidos del término, para desarrollar una cultura musical de semejante calibre. Quizás algunos tengan que irse para entender mejor la nostalgia.  (Fuente: Nota de Pablo Ortíz &#8211; Revista Ñ &#8211; 28/08/2010)</p>
<p>Abajo, algunos albumes de los compositores mencionados</p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=9919"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2296" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1191-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /></a></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=17191"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2299" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1194-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /><img class="aligncenter size-thumbnail wp-image-2297" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1192-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2281</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Memorables conciertos del eximio pianista András Schiff en el Teatro Colón</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2264</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2264#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 30 Aug 2010 15:54:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2264</guid>
		<description><![CDATA[
András  Schiff se niega a llamar “Claro de luna” a la sonata de Beethoven que  todos conocen por ese nombre. No lo es. Porque, dice, esa sonata ya  tiene un nombre, puesto por el propio Beethoven: “Quasi una fantasia”.  Ese detalle, buscar en la propia obra y en su escritura aquello [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div id="cuerpo" style="font-size: 13px;">
<p><img class="alignleft size-medium wp-image-2265" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1188-300x251.jpg" alt="1" width="300" height="251" />András  Schiff se niega a llamar “Claro de luna” a la sonata de Beethoven que  todos conocen por ese nombre. No lo es. Porque, dice, esa sonata ya  tiene un nombre, puesto por el propio Beethoven: “Quasi una fantasia”.  Ese detalle, buscar en la propia obra y en su escritura aquello que  tiene para decir sintetiza a la perfección, en todo caso, el estilo del  pianista. El martes tocó solo, para el Abono Centenario del Colón,  comenzando precisamente con esa sonata que Beethoven presentaba como  “casi una fantasía”. Y el jueves fue el solista del concierto de la  Filarmónica de Buenos Aires y, con dirección de Arturo Diemecke,  interpretó el Concierto Nº 5 de ese autor. Fueron dos actuaciones  memorables y, en ambos casos, pusieron en escena la poderosa modernidad y  el efecto revelador de una concepción filologista y ceñida a la más  absoluta literalidad que, por otra parte, no desdeña ninguna de las  posibilidades interpretativas del piano moderno.</p>
<p>En su concierto solista, Schiff rondó los límites del género que, en  los siglos XVIII y XIX, se constituyó en terreno de abstracción. La  Sonata Op. 27 Nº 2, ya desde su apelación a la idea de la fantasía,  rompe con el género y, en el final del concierto, la Sonata Nº 21 en Do  Mayor Op. 53 dedicada al conde Von Waldstein llevaba sus reglas hasta un  abismo o, por lo menos, un nuevo punto de partida. Y entre ambas obras,  el pianista tocó la primera de las sonatas de Schumann y su fenomenal  Fantasía en Do Mayor Op.17 (nuevamente sonata y fantasía como puntos de  tensión). Y ya en el comienzo de la “quasi una fantasia”, con el  escrupuloso respeto a la indicación beethoveniana “debe tocarse esta  pieza delicadísimamente y sin sordina”, plasmó su mundo interpretativo.  El efecto buscado por el autor fue el de una bruma, con la resonancia de  todo el instrumento, y Schiff lo tocó exactamente así,  delicadísimamente y sin sordina (indicación que en tiempos de Beethoven,  y de pianos muy poco resonantes, implicaba el uso del pedal resonador).</p>
<p>Más allá de la facilidad y la naturalidad que Schiff transmite, fue  asombroso su dominio del color, su manera de lograr timbres y densidades  diferentes según los registros –incluso simultáneamente, como en la  Waldstein– y la absoluta liviandad de un fraseo que, no obstante, nunca  perdía la fuerza y el impulso. Un Impromptu de Schubert, una de las  Canciones sin palabras de Mendelssohn y el primer movimiento del  Concierto italiano de Johann Sebastian Bach fueron la generosa respuesta  del pianista a la ovación del público.<br />
<object style="height: 344px; width: 425px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/KoMZTzhlPmc?version=3" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="height: 344px; width: 425px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/KoMZTzhlPmc?version=3" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p>Para su actuación con la Filarmónica el Colón volvió a estar lleno  hasta el tope y volvió a aplaudirlo con fervor durante largos minutos.  El Concierto Nº 5 de Beethoven había sido interpretado de manera  extraordinaria y también en este caso su toque, casi de clavecinista,  había sobrevolado las texturas de la orquesta que, dirigida con justeza  por Diemecke, fue una socia exacta. Como bis, Schiff, aplaudido también  por la orquesta y el director sobre el escenario, tocó el Arabesque de  Schumann. Prodigiosamente su sonido fue otro, su fraseo se espesó y  Schiff brindó una verdadera lección de rubato. En la primera parte del  concierto la orquesta había tocado la virtuosa Till Eullenspiegel, de  Richard Strauss, y el Adagio de la inconclusa Sinfonía Nº 10, de Gustav  Mahler. Pareja en todas sus filas, sensible a las marcaciones del  director y homogénea en su fraseo, se destacaron los solistas de flauta y  corno así como su concertino Pablo Saraví. En la obra de Mahler, la  interpretación fue intensa y ya desde la exposición, a cargo de la fila  de violas, se mantuvo un intenso clima expresivo. Diemecke, que logró  además una precisa diferenciación estilística entre las tres obras, se  abrazó al final del concierto con el solista. Y el abrazo fue merecido  para ambos. (Fuente: Página 12 &#8211; 28/08/2010).</p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=11473"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-2266" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1189-150x150.jpg" alt="1" width="150" height="150" /></a><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=11769"><img class="alignright size-thumbnail wp-image-2278" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/223-150x150.jpg" alt="2" width="150" height="150" /></a><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=17231"><img class="aligncenter size-thumbnail wp-image-2279" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/311-150x150.jpg" alt="3" width="150" height="150" /></a></div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2264</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Se descubre un verdadero tesoro escondido de joyas inéditas de íconos del Jazz</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2254</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2254#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 26 Aug 2010 15:22:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Noticias]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2254</guid>
		<description><![CDATA[Una colección de casi mil discos con grabaciones inéditas de actuaciones en directo de grandes iconos del jazz, como Billie Holiday o Ella Fitzgerald, y mantenida en secreto durante cerca de 70 años, se ha convertido en la joya más preciada del Museo Nacional del Jazz de Harlem en Nueva York. 
&#8220;Tiene un valor incalculable. ¿Se [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignleft size-full wp-image-2255" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1186.jpg" alt="1" width="197" height="256" />Una colección de casi mil discos con grabaciones inéditas de actuaciones en directo de grandes iconos del jazz, como Billie Holiday o Ella Fitzgerald, y mantenida en secreto durante cerca de 70 años, se ha convertido en la joya más preciada del Museo Nacional del Jazz de Harlem en Nueva York. </p>
<p>&#8220;Tiene un valor incalculable. ¿Se puede poner precio a una estatua de un faraón de la que sólo existe un ejemplar? No&#8221;, aseguró a Efe el director del museo, Loren Schoenberg, el responsable de su rescate después de años tras la colección. </p>
<p>Con su llegada al barrio de Nueva York donde se gestaron variantes del jazz como el sonido bebop y se pasearon intérpretes como Charlie Parker (1920-1955), Harlem recupera un material básico para conocer la historia de la música nacida a finales del siglo XIX en Luisiana en el seno de las comunidades afroamericanas. </p>
<p><img class="alignright size-medium wp-image-2256" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/219-300x249.jpg" alt="2" width="300" height="249" />La enigmática recopilación, que comprende más cien horas de música en directo, fue confeccionada entre 1935 y 1941 por el ingeniero de sonido William Savory, quien, aprovechando los recursos técnicos de su trabajo, grabó actuaciones únicas de los grandes nombres de la era dorada del jazz. </p>
<p>La colección de Savory fue durante años una obsesión para el director del Museo Nacional de Jazz de Harlem, quien supo de su existencia en 1980 cuando, trabajando para el clarinetista Benny Goodman (1909-1986), conoció al ingeniero.</p>
<p>Savory mantuvo sus grabaciones escondidas y sólo él pudo disfrutar de las actuaciones exclusivas y &#8220;jam sessions&#8221; que los mejores intérpretes del género musical hicieron en diferentes locales de Estados Unidos. </p>
<p>&#8220;Cada día, durante 20 años, le pedí que me dejara escucharla, pero nunca me lo permitió&#8221; explicó a Efe el propio Schoenberg, quien aseguró que durante años Savory fue el único afortunado que pudo deleitarse con la música de primeras figuras del jazz como Artie Shaw (1910-2004) o Lionel Hampton (1908- 2002). </p>
<p>Tras la muerte del ingeniero en 2004, Schoenberg, que también es pianista y saxofonista, empezó una intensa búsqueda para contactar con el hijo de Savory, y cumplir, por fin, el deseo que durante tiempo le había negado el propietario de la colección. </p>
<p>El pasado abril Schoenberg consiguió no sólo escuchar parte de los casi mil discos sino que convenció al heredero de Savory, que vive en Chicago (Illinois), para que vendiera la colección al museo neoyorquino. </p>
<p>Para Schoenberg, que durante años creyó que la compilación simplemente contenía algunas grabaciones de Goodman, es difícil elegir una actuación. </p>
<p>Sin embargo, no dudó en calificar de &#8220;desgarradora&#8221; la interpretación de Billie Holiday (1915-1959) de &#8220;Strange Fruit&#8221;, una canción sobre los linchamientos a los que eran sometidos los afroamericanos en el sur de EEUU. <br />
<a href="http://www.jazzmuseuminharlem.org/savory.php"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2257" title="4" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/41-300x228.jpg" alt="4" width="300" height="228" /></a></p>
<p>Cantada en directo por la también conocida como &#8220;Lady Day&#8221;, esa pieza -que fue escogida por la revista Time en 1999 como la mejor canción del siglo XX- resulta una melodía &#8220;realmente triste&#8221;, según explicó Schoenberg. </p>
<p>Otra de las &#8220;perlas&#8221; de la colección es la versión que el saxofonista Coleman Hawkins (1904-1969) hace en 1940 del clásico &#8220;Body and Soul&#8221;, escrito en 1930 e interpretado en otras ocasiones por Ella Fitzgerald, Frank Sinatra y Carly Simon. </p>
<p>El propio Hawkins se había atrevido antes con ella en 1939, aunque en la versión incluida en la colección Savory el saxofonista juega con la melodía durante seis minutos de grabación, toca cinco coros diferentes y sobrepasa en genialidad a la versión anterior.</p>
<p><a href="http://www.jazzmuseuminharlem.org/savory.php"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2258" title="5" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/51-290x300.jpg" alt="5" width="290" height="300" /></a> <br />
La libertad de la que disfrutaron los artistas durante esas actuaciones en directo dio como resultado auténticas rarezas, joyas musicales repletas de improvisaciones que difícilmente se pueden encontrar en grabaciones más convencionales. </p>
<p>Las grabaciones de Savory servirán además para reconstruir la historia del jazz, ya que contienen fragmentos únicos de las actuaciones que Cound Basie y Stuff Smith realizaron en 1938 en el Carnival of Swing, en la isla de Randalls (Nueva York), considerado el primer festival dedicado al género al aire libre, y del que hasta ahora se creía que no había sobrevivido evidencia musical alguna. </p>
<p>La colección, que se está sometiendo a un proceso de digitalización que llevará al menos un año, podrá ser disfrutada a partir de septiembre por los amantes del jazz en una serie de veladas musicales que se celebrarán cada jueves y sábado en el museo neoyorquino. (Fuente:<strong> </strong>Web.espectáculos.eluniversal)</p>
<p>Clickeando las imágenes podrán disfrutar de algunos fragmentos que el museo ha colgado en su web.</p>
<p><a href="http://www.jazzmuseuminharlem.org/savory.php"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2259" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1187-300x295.jpg" alt="1" width="300" height="295" /></a></p>
<p><a href="http://www.jazzmuseuminharlem.org/savory.php"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2260" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/220-289x300.jpg" alt="2" width="289" height="300" /></a></p>
<p><a href="http://www.jazzmuseuminharlem.org/savory.php"><img class="aligncenter size-medium wp-image-2261" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/34-300x227.jpg" alt="3" width="300" height="227" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2254</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Taio Cruz: la última estrella pop del Reino Unido</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2248</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2248#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 25 Aug 2010 17:53:08 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>
		<category><![CDATA[General]]></category>
		<category><![CDATA[Novedades]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2248</guid>
		<description><![CDATA[De madre brasileña, el último hit-maker inglés, junta a Lady Gaga y Akon en un mismo cuerpo.
A sus 27 años, Taio Cruz es la última estrella pop del Reino Unido.  Acaba de meter un hit en el  puesto número 1 en los Estados Unidos: &#8220;Break Your Heart&#8221;: un vibrante  tema bolichero electro-pop que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-2249" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/111.jpeg" alt="1" width="298" height="169" />De madre brasileña, el último hit-maker inglés, junta a Lady Gaga y Akon en un mismo cuerpo.</p>
<p>A sus 27 años, Taio Cruz es la última estrella pop del Reino Unido.  Acaba de meter un hit en el  puesto número 1 en los Estados Unidos: &#8220;Break Your Heart&#8221;: un vibrante  tema bolichero electro-pop que suena como una mezcla entre Akon y Lady  Gaga. Hijo de un nigeriano y una brasileña, Cruz nació con el nombre de  Adetayo Ayowale Onile-Ere (Cruz es el apellido de soltera de su madre),  pero no se molesten en llamarlo así, a pesar de lo que dice Wikipedia.  &#8220;Nadie me dice así desde que tengo, no sé, 2 años&#8221;, se queja Taio. &#8220;Es  ridículo que esté ahí publicado. Odio apasionadamente a Wikipedia.&#8221;</p>
<p><strong> </strong>Cruz se crio en los 80. Creció escuchando a todos los  ídolos juveniles de esa época, desde Michael Jackson hasta MC Hammer,  pasando por Bon Jovi: &#8220;Me gusta cualquier cosa que sea popular. Puede  ser pop, rock o dance, mientras sea pegadizo&#8221;. Antes de volverse  solista, Cruz trabajó como compositor por encargo, haciendo temas para  Britney Spears, Usher y Justin Bieber. Pero le fue mejor con su música,  que produce él mismo. Sus tracks ya son característicos por el uso de  voces livianas sobre ritmos euro-disco superpulidos.</p>
<p><strong> E</strong>studió música en la universidad y después pasó un  tiempo como aprendiz del fabricante de éxitos R&amp;B Christopher  &#8220;Tricky&#8221; Stewart (&#8221;Single Ladies&#8221;, &#8220;Umbrella&#8221;). Incluso llegó a grabar  una versión pre-Rihanna de &#8220;Umbrella&#8221; para su demo, pero, ay, no era su  destino. &#8220;Se lo mostré a la gente de mi sello&#8221;, recuerda. &#8220;Y no creyeron  que ese tema fuera a ser un hit.&#8221;</p>
<p><strong> </strong>Su debut, Rokstarr, acaba de ser editado en la  Argentina, y su nuevo single es una colaboración con Ke$ha que se  titutla &#8220;Dirty Picture&#8221;. Taio aclara: &#8220;Aunque dice cosas que son  ciertas, yo nunca mandé fotos eróticas. Aunque si las recibo&#8221;. (Fuente: Nota de Josh Eells &#8211; Rev. Rolling Stone)</p>
<p><object style="height: 344px; width: 425px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/-KOqBWl20go" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="height: 344px; width: 425px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/-KOqBWl20go" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p style="text-align: center;">Su álbum &#8220;Rockstarr&#8221;  recientemente lanzado en Argentina</p>
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=18018"><img class="aligncenter size-full wp-image-2251" title="2" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/21.jpeg" alt="2" width="225" height="225" /></a></p>
<p style="text-align: center;">
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2248</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>McCoy Tyner, legendario pianista, músico de John Coltrane se presenta en Argentina.</title>
		<link>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2238</link>
		<comments>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2238#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 24 Aug 2010 16:50:56 +0000</pubDate>
		<dc:creator>admin</dc:creator>
				<category><![CDATA[Agenda]]></category>
		<category><![CDATA[CDs Destacados]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?p=2238</guid>
		<description><![CDATA[El histórico pianista, músico de John Coltrane, se presentará con su trío y el gran Gary Bartz como solista invitado y y una dupla rítmica también de excelencia: Gerald Cannon en contrabajo y el baterista Eric Kamau Gravatt.
Mc Coy Tyner nació en Philadelphia, Estados Unidos, en 1938. Influyente figura entre los pianistas de jazz, ha [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img class="alignright size-full wp-image-2239" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1182.jpg" alt="1" width="225" height="227" />El histórico pianista, músico de John Coltrane, se presentará con su trío y el gran Gary Bartz como solista invitado y y una dupla rítmica también de excelencia: Gerald Cannon en contrabajo y el baterista Eric Kamau Gravatt.</p>
<p>Mc Coy Tyner nació en Philadelphia, Estados Unidos, en 1938. Influyente figura entre los pianistas de jazz, ha sabido rodearse de  los mejores intérpretes. En casi seis décadas de carrera, Tyner ha  dejado su huella en el Who’s Who del jazz moderno, incluyendo al  saxofonista y compositor Joe Lovano Art Blakey, Michael Brecker, Eric  Dolphy, Joe Henderson, Freddie Hubbard, Bobby Hutcherson, Milt Jackson,  Elvin Jones, Hank Mobley, Wayne Shorter, Stanley Turrentine, entre  otros.</p>
<p>McCoy Tyner que, con sus sofisticados acordes y una reconocida mano  izquierda, no solo es un extraordinario pianista y representante del  estilo, sino que también ha logrado superar etiquetas y barreras entre  estilos. El rol que desempeñó en el cuarteto de Coltrane, le ha marcado  de forma irreversible como el pianista del sosiego, suavidad y certeza.</p>
<p>En 1960 se unió al grupo de Coltrane para grabar el clásico My  Favorite Things (1960), y permaneció en la formación durante cinco años,  que más tarde se convertiría en uno de los grupos de jazz más  innovadores de la historia, The John Coltrane Quartet. Banda que  incluiría también en batería a Elvin Jones y el bajista Jimmy Garrison.  Tocó en las grabaciones clásicas de Coltrane, Live at the Village  Vanguard, Impressions, A Love Supreme, entre otras.</p>
<p>Tyner ha grabado cerca de ochenta álbumes, ha ganado cinco premios  Grammy, y fue galardonado como Jazz Master from the National Endowment  for the Arts en 2002. Hoy continúa dejando su marca en las nuevas  generaciones de improvisers, que lo consagra como uno de los mayores  intérpretes del jazz moderno.</p>
<p>Buenos Aires será testigo de ello en una gran noche de jazz el jueves 2 de septiembre.</p>
<p>Un adelanto&#8230;.<br />
<object style="height: 344px; width: 425px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/YgRLTqfuuFM" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="height: 344px; width: 425px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/YgRLTqfuuFM" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p>Abajo, junto a John Coltrane</p>
<p><object style="height: 344px; width: 425px;" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" width="100" height="100" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowScriptAccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/yMaM7DTHpaw" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed style="height: 344px; width: 425px;" type="application/x-shockwave-flash" width="100" height="100" src="http://www.youtube.com/v/yMaM7DTHpaw" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true"></embed></object></p>
<p><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=6507"><img class="alignleft size-full wp-image-2240" title="3" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/33.jpg" alt="3" width="170" height="170" /></a><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=4348"><a href="http://www.clubmusical.com.ar/index.php?language=es&amp;operation=open&amp;dest=descripcion&amp;item_id=9083"><img class="alignright size-full wp-image-2246" title="1" src="http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/wp-content/uploads/1185.jpg" alt="1" width="170" height="170" /></a><br />
</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.clubmusical.com.ar/comunidad/?feed=rss2&amp;p=2238</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
