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Gabriel Senanes: “si tuviera que definirme, prefiero decir que soy un aspirante a conservador”

Martes, Septiembre 7th, 2010

2Hay músicos a los que se critica porque, aunque pase el tiempo, graban siempre el mismo disco. Acaso para evitar convertirse en uno de esos músicos, Gabriel Senanes hizo exactamente lo contrario: grabó discos distintos, al mismo tiempo.

“Son dos primeros discos”, aclara, presentando los flamantes A toda costa y Luz verde. “Ojo, no es un disco doble: son discos diferentes, pero primeros ambos. Pasaremos directamente al tercero, con lo cual evitamos las peligrosas segundas partes.” Y si es verdad que la música es el arte de combinar los sonidos, ya desde la tapa de estos “discos mellizos” parece sugerirse que el objetivo de Senanes 3, el trío que completan Diego Arnal y Pablo Marcovsky, es explorar todas las combinaciones posibles. “Cuando decimos que el trío son varios tríos, varios dúos y eventualmente varios solos, eso es literalmente cierto. El hecho de que los tres toquemos diferentes instrumentos permite que el trío explore distintas tímbricas. No es algo exhibicionista, porque no todos manejamos con la misma destreza todos los instrumentos. Por ejemplo, Diego no es trompetista; toca la trompeta, pero no tiene el mismo dominio del instrumento que alguien que se dedica exclusivamente a él. Entonces, el tiempo de ensayo para obras en las que toca la trompeta no es el mismo que cuando toca el bajo, y lo mismo vale para el resto. Necesitamos tener tiempo de ensayo, y el formato trío nos permitía eso. En ese sentido, un trío es una agrupación ideal para formar un repertorio y llegar a tocarlo como el repertorio lo merece. Dos es muy poco, cuatro ya es mucho”, dice Senanes, acaso pensando en esa otra definición, según la cual la música es el arte de combinar los horarios. “No es un camino fácil, porque no es una música pensada para un público preciso, sino que implica crear un público. Eso obliga a sembrar mucho y ver cómo va la cosecha.” Y el tiempo de cosecha llega con funciones durante todos los miércoles de julio y agosto en Clásica y Moderna, y otras proyectadas para septiembre en El Excéntrico de la 18ª. En cualquier caso, lo que sorprende del trío es su capacidad para incorporar el aporte de otros músicos: si en los discos eran un cuarteto o una orquesta de cuerdas los que enriquecían las obras con nuevas texturas, en las presentaciones en vivo son los diversos invitados los que, cada noche, se suman a la propuesta de Senanes 3. Una propuesta, dicho sea de paso, que está siendo documentada paso a paso, desde los ensayos hasta las sesiones de grabación de los discos, pasando por momentos de las presentaciones en vivo.

Ahí se puede ver (algunos adelantos de ese material pueden encontrarse en la Web) la importancia de esa flexibilidad que permite el formato del trío.

“Si viene un pianista invitado, Pablo, que es nuestro pianista, puede agarrar la guitarra o el saxo. Si viene Pedro Aznar y trae el bajo, Diego agarra la guitarra o la trompeta. Y cada una de las noches ocurre algo especial. Digamos que el segmento con el invitado es muy diferente cada vez, algo que parece muy obvio cuando se lo dice, pero que no es tan obvio cuando se lo verifica en vivo.” La lista de invitados refleja, también, el espectro de músicas que conforman el horizonte del trío, eso que en los discos se define, con una serie de gráficos y ecuaciones, como argentanglore, un rótulo, para Senanes, “que nos permite no tener que lidiar con otros, más rígidos.” Senanes destaca la generosidad de los músicos invitados que se involucran con el repertorio del trío: “Es que no se trata de llamar a alguien y juntarnos a improvisar un blues en Fa. El que viene se involucra totalmente, tiene que aprenderse las obras, venir a los ensayos… Es una experiencia alucinante”. Algo que es también un testimonio de la particular dinámica del trío, capaz de recibir artistas tan diversos como Fernando Suárez Paz, Alejandro Lerner, Lucho González, Pedro Aznar, Liliana Vitale o el Chango Spasiuk y lograr incorporarlos a un discurso propio.

Describir ese discurso no es tarea sencilla. El propio Senanes se apura a descartar algunas palabras que no lo conforman del todo. “Ductilidad”, por ejemplo. O el “inconformismo” de la “búsqueda permanente”.

Alguien dijo alguna vez que a la música se la llama “experimental” cuando el experimento sale mal, y Senanes comparte esa definición: “Es que palabras como ‘improvisación’, ‘vanguardia’, ‘libertad’, ‘fusión’, ‘apertura’…

son palabras complicadas. Yo volvería a la fórmula de Picasso, que es no buscar, sino encontrar. Y eso está bien, porque deja que haya un factor de sorpresa en el recorrido. En el trayecto uno va encontrando, aunque no se lo proponga. Y ese hallazgo es lo que tiene que ver con el hecho artístico. Si tuviera que definirme, prefiero decir que soy un aspirante a conservador.

Ahí está el caso de Brahms, que quiso ser conservador y fracasó.

Prefiero eso a autoproclamarme revolucionario.” (Fuente Reportaje de Gustavo Fernández Walker – Revista Ñ – 03/09/10).

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Paco Ibáñez: el hombre que musicalizó gran parte de la mejor poesía iberoamericana

Viernes, Septiembre 3rd, 2010

4Se muestra tal cual es, con sus amores y sus odios. Reivindica a Atahualpa y a las Madres, despotrica contra el dinero y contra los premios. Y hasta se la agarra con el fútbol, “que idiotiza a las masas”.

Hubo una vez un hombre que musicalizó y cantó a García Lorca y a César Vallejo, a Neruda y a José Agustín Goytisolo, a Rafael Alberti y a Luis de Góngora. A León Felipe, Antonio Machado, Nicolás Guillén, Luis Cernuda. Los versos que hasta entonces eran pura poesía se ensancharon en su voz y en su guitarra. Su obra es, de algún modo, parte del patrimonio de las letras castellanas. Y, sin embargo, Paco Ibáñez nunca escribió poesía: sólo alguna que otra canción, ha dicho. Sin ser poeta, fue el responsable de llevarla a tantos, vueltas canción, casi hechas a su medida. Por algo ha habido quienes, como el mismo Neruda, fueron con sus versos a pedirle que los hiciera suyos. O quienes, como Goytisolo o Alberti, han compartido espectáculos con él. Hoy y mañana, el hombre que volvió canción la poesía actuará en Buenos Aires. Este Paco Ibáñez en concierto –a partir de las 21.30, en el Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125– sellará su quinta visita a la Argentina.

Paco Ibáñez tiene fama de ser un cabrón encantador –fama que irá encontrando anclajes posibles a lo largo de la entrevista– y Buenos Aires lo recibe con un paisaje a su medida: una lluvia persistente. “Es una lluvia hermosa, parece inventada por Raúl González Tuñón”, agradece, y, recién llegado, asegura que ya se siente como en casa. “Aquí es final de invierno y vengo de un final de verano. Es lo único que puedo decir que siento que ha cambiado; por lo demás, me da la impresión de que he salido de casa, he ido a dar un paseo y me encuentro en Buenos Aires. O estoy en una provincia argentina en Barcelona, o en una provincia española dentro de Argentina, no lo sé. Estoy confundido, digamos. Pero de momento sé que estoy en Buenos Aires, no se preocupe.”

En el recuento de amigos que lo esperan en Buenos Aires –o en esta provincia española, da igual–, surge enseguida el recuerdo de su primer concierto en el país, en 1971. “Por ese entonces ni siquiera se habían editado mis discos aquí, y para mí el solo placer de venir era una atracción, después de todo lo que me habían contado sobre Argentina, los amigos que tenía en París. Llegué cargado de ilusión y pensando, bueno, será un teatro pequeño. Y me encontré con que me esperaba el Opera, ¡un teatrón!”, describe de aquella visita. “Cuando salí al escenario fue un estruendo, parecía que se hundía el lugar por el recibimiento que me dieron. Tanto, que me quedé casi ahogado, y siempre cuento que no pude empezar por la primera canción, empecé por la segunda. Fue un concierto inolvidable.”

–En este Paco Ibáñez en concierto habrá tenido que hacer una selección: de sus 150 canciones, inevitablemente la mayoría quedan afuera. ¿Cómo las elige?

–¡Uf, el trabajo que tengo yo con las canciones! Porque ellas quieren estar todas allí, también se han enterado de que vine a Buenos Aires. Siempre ando con las canciones puestas, y eso me trae problemas: que por qué la vas a cantar a ella, que por qué y a mí no… son celosas. ¡Tengo problemas, eh! Con algunas, cuando las quiero sacar: ¡ahora no quiero! Tienen sus caprichos y rabietas, así ando con ellas. Las que están acostumbradas a que las cante más a menudo, ésas están más tranquilas. Pero con las que elijo de vez en cuando… ¡Cuidado! Esas son las que se pelean. Hay unas diez que sé que voy a cantar, son las inevitables. Las demás saldrán sobre la marcha… al boleo.

–¿Cómo fue el mecanismo que lo llevó a tomar la poesía castellana y convertirla en estas canciones? ¿Hubo un detonante?

–Si tomamos el hilo para desenrollarlo y seguirlo, si vamos a la fuente, pues debería decir lo que dijo mi madre cuando hice el Olympia, mientras algunos se apretujaban para entrar y otros quedaban afuera. En medio de aquel lío, mi madre, sentada muy tranquila, dice: “¡Ja, éstos no saben que gracias a mí están aquí!”. En el vientre de mi madre empezó todo, sí.

–¿Cuál fue, concretamente, su influencia?

–Tenía sensibilidad, y a partir de ahí se abren todos los cielos. Esa fue su gran influencia. Mi madre, que era de lo más vasca, de vez en cuando me decía: “Paquito, cántame esa canción que me gusta tanto”. Y ésa es la canción con la que voy a empezar este concierto, “Coplas por la muerte de su padre”, de Jorge Manrique, una obra maestra de la poesía española y universal. También me pedía otra de García Lorca, que le encantaba, la de “Mi niña se fue a la mar”: le gustaba el verso de “redondas como sortijas”. Esa también va a estar en el concierto.

–En su biografía se menciona el descubrimiento de Atahualpa Yupanqui como decisivo en la carrera que luego desarrollaría. ¿Fue así?

–Hombre, bastante mucho. Es que, estando en París, cada vez que preguntaba: ¿y esta canción, de quién es? Siempre eran de Yupanqui las que me gustaban. Yo me ganaba los garbanzos en París en un boliche, como le llamáis vosotros, que se llamaba L’Escale, que era un poco el templo de la música latinoamericana. Por allí pasaron todos los grandes escritores –García Márquez, Cortázar, Nicolás Guillén y tantos otros– y los grandes músicos latinoamericanos. De las diez de la noche a las cuatro de la mañana se cantaba, se parrandeaba, y yo vivía en ese ambiente latinoamericano. Y siempre que una canción me retenía, era de Yupanqui: “Recuerdos del Portezuelo”, “Chacarera de las piedras”… Parecía que toda Argentina era Yupanqui. Y luego en Francia todo era Brassens, o sea que yo estoy en el medio: mis padres son Yupanqui y Brassens.

–¿Y cómo lo conoció?

–En España decidieron airear un poco el país, porque el monstruo un día u otro iba a desaparecer (tardó mucho en desaparecer, pero al final lo hizo). Preparaban la entrada de España a la Europa democrática, tenían que hacer sus deberes y, dentro de sus deberes, tenía que abrirse un poco la censura. Así abrieron una ventanita y por allí la televisión española programó a Yupanqui. Yo también canté y allí nos conocimos, en la televisión. Terminamos siendo muy amigos, mejor dicho, era como mi padre o mi hermano mayor.

–Y mire que era difícil hacerse amigo de Yupanqui, dicen que era bravo…

–Violeta Parra también era difícil y también la tuve muy cerca. Coincidimos en París viviendo en el mismo hotel, yo en el cuarto piso y ella en el quinto. No aceptaba a todos, pero a mí sí. Iba a verla, hacía sus esculturas de alambre y sus canciones. Así fue como le escuché muchas canciones recién salidas del horno.

–Hay dos versiones de “Palabras para Julia” grabadas en la memoria colectiva: la suya y la de Mercedes Sosa. ¿Cómo la recuerda?

 –Como una hermana, la quería mucho. En Madrid cantamos juntos “Palabras para Julia”. Siempre la consideré como la voz de un continente, no sólo de Argentina. Desde la Patagonia hasta el río Grande, Mercedes fue la voz de toda la historia, de todos los ancestros del continente.

–¿Está al tanto de la coyuntura política y social que está atravesando la Argentina?

–La seguimos un poco de lejos, y nunca mejor dicho, pero debo decir que hay datos de Argentina que me alegran. En principio, la valentía que han tenido de sacarse de encima esa nube negra asquerosa que se mete en los cuerpos como un gusano y lo pudre todo, ahora ustedes pueden salir de casa con la cabeza alta, pueden mirar a quien sea a los ojos. Es un proceso de dignidad y de orgullo que me alegra mucho. Porque los actos de justicia nos dejan respirar mejor. Es algo que he charlado mucho con las queridas Madres de Plaza de Mayo. En España, en cambio, destituimos a Baltasar Garzón. Esa es una vergüenza nacional. Con las Madres, precisamente, hemos apoyado la causa contra esa injusticia. Taparle la boca a Garzón de esa manera es indecente: de un golpe de Estado militar pasaron a un golpe de Estado jurídico.

–¿Esto es algo que hoy se debate públicamente en España, está en el candelero?

–Sí, está en el candelero, pero es la sociedad la que no está en el candelero. Lo peor que le puede pasar a una sociedad es perder su identidad, sus valores, su idioma. Y eso es lo que está pasando. A la juventud le están robando su deseo de conocerse a ella misma, su interés por su propia historia, por su propia existencia. Así se dejan llevar, como un trencito de esos que pasean a los turistas, y así se van a pasar la vida, sin enterarse de que nacieron, vivieron y se fueron. Esa falta de cultura es uno de los grandes crímenes que se están cometiendo en el mundo entero. Estamos sometidos a la voluntad de un imperio, el norteamericano. No lo lograrán totalmente, pero nos dejarán bastante destrozados. Por eso hay que resistir, decirles que no. A los norteamericanos y los ingleses, yo les deseo que vivan mil años, pero lejos de mí.

–Frente a este diagnóstico, ¿qué lugar queda para aquella idea de que la poesía es un arma cargada de futuro?

–Pues, el lugar que le da cada uno. Para mí, es el lugar más importante. Me queda claro cuando hago el recuento de mi historia. Me encuentro con que he llegado a cierta edad, he pasado por una carrera, por éxitos, o llámelo como quiera. Y tengo dinero como para vivir bien dos o tres meses, a lo sumo cuatro. Hasta entonces no me va a faltar, después no sé lo que va a pasar. Y me siento feliz de haber conseguido no tener dinero. No ha sido un afán ni una ambición, pero ocupándome de la poesía y las canciones, no he podido pensar en ir acumulando dinero, como otros lo hacen. Yo soy al revés: si tuviera dinero me ahogaría, abriría todas las ventanas, iría al banco y lo largaría para que lo coja el que quiera. Yo me siento mejor así.

–Otra cosa que no tiene son premios. No porque no se los hayan dado, sino porque no los acepta: dos veces rechazó la Orden de las Letras y las Artes de Francia, por ejemplo. ¿No hay ningún premio que aceptaría? ¿Si se lo dieran las Madres, por ejemplo?

–¡No! Del mismo modo que siento un rechazo a la acumulación de dinero, siento un rechazo a los premios, porque son un montaje político, electoral o comercial. El premio de las Madres ya lo tengo: todas las veces que me han invitado a cantar con ellas. Los aplausos de la gente, sí que son un premio. Y mi madre, cuando me decía: cántame esta canción.

–¿Cuál es su rutina?

–Estoy ocupado en casa, tengo un taller, tengo una mujer que me quiere y me deja tener el taller. Allí armo la de San Quintín con mis máquinas y mis virutas, trabajo la madera porque es mi oficio, soy ebanista. Lo que hago, lo hago a gusto, siempre estoy ocupado, me siento feliz haciendo cosas, creando y aprendiendo. Hace poco vino a casa un amigo que sabe de artesanía, yo estaba serrando el hierro como la madera y me dijo: no se sierra así recto, hay que columpiar la sierra, prueba. Lo probé y sí, era verdad, aprendí una cosa más. Pues aquella noche yo dormí como dios manda, me sentí feliz porque sabía una cosa más.

–Usted suele maldecir contra el fútbol. Sabrá que eso le puede traer antipatías por estas tierras: para muchos, el fútbol tiene que ver con la poesía, es poesía.

–Bueno, que lo sea para ellos, para mí no lo es. Antes el fútbol era un deporte y a mí me gustaba. Hace quince o veinte años seguía todos los partidos. Pero poco a poco ha ido perdiendo el fuelle, hasta volverse una herramienta de idiotización de las masas. Tal como está practicado ahora, el fútbol es un puro negocio y una tapadera de mentalidades. No es un capricho que le tenga asco, que me dé náuseas. Hace unos quince años que lo dejé de ver, justamente cuando se cargaron a siete u ocho mil en una noche en la gran masacre de Srebrenica, en Bosnia. Y estaba toda España y toda Francia mirando por televisión las cachas del señor (Miguel) Indurain, en el Tour de France, a ver si cogía el mallot amarillo o no. ¡Todos pendientes de las cachas de una bicicleta! Y me pareció tan obsceno eso, me sacudió de tal manera que a una sociedad le estén matando su gente y siga mirando la tele, que marcó un antes y un después. Los que me tienen antipatía que me la tengan toda la vida si no comprenden por qué he llegado a esta conclusión. Comprendo de qué habla usted, y me los imagino (imita el acento porteño): che, qué boludo, qué boludeces dice este tipo, ¡y encima viene a cantar! (risas). Déjeme decirlo de nuevo, dado que me siento como en casa: ¡Puto fútbol!. (Fuente: reportaje de Karina Micheletto – Página 12 – 3/09/10)

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Rubén Blades: Un encuentro entre la típica y la música del Caribe

Jueves, Septiembre 2nd, 2010

1Al panameño Rubén Blades le alcanzaría bajar el ala de su sombrero -ese que usa cuando canta; ese que usó en su última actuación en Buenos Aires, a fines del último año- para lograr un look medio tanguero. Claro que eso no sirve ni para empezar si el plan es cantar tango ;  plantarse sobre el escenario del Luna Park, como piensa hacer esta noche, en la primera de las dos finales que tendrán el Mundial de Baile de Tango.

Blades no pensó en el sombrero, sino en cómo sonarían algunas de sus canciones más conocidas, acompañadas por una orquesta típica. Llamó a una persona de confianza, que conoce desde hace muchos años y que ha incursionado bastante en el tango, el compositor y arreglador argentino Carlos Franzetti, y convocó para este desafío a una de las orquestas más clásicas en nuestro país: la de Leopoldo Federico.

Blades y Franzetti se conocen desde mediados de la década del setenta, cuando Carlos comenzó a hacer arreglos para los discos de Rubén. Nacieron el mismo año, 1948, y viven muy cerca uno del otro, en Nueva York y Nueva Jersey, respectivamente. Pero no fueron estos datos los que hace más de diez años los motivaron para proyectar la grabación de un disco que ahora, con este concierto, dará su primer paso, sino el hecho de que pueden haber muchos puntos de contacto entre esas dos músicas urbanas (las canciones de Blades y el tango).

El cantante y compositor comenzó su exitosa carrera en Nueva York, con la música y el cine. Fue candidato a la presidencia de su país hace 16 años y ministro de Turismo entre 2004 y 2009. Es embajador de las Naciones Unidas contra el racismo y tiene una mirada demasiado latinoamericanista de la cultura para ser alguien que ha elegido Nueva York como lugar de residencia. Pero la vida no está hecha de absolutos. Quizá por eso, a los 62 años, este muy jovial Blades asume el desafío de cantar, como si fueran tangos y milongas, temas como “Pedro Navaja”, “Ligia Elena”, “Pablo Pueblo”, “Ella” y “Paula C.”.

De entrada, aclara que no tiene pretensiones de cantor de tango, aunque explica su derecho sobre este género que desde hace poco es patrimonio intangible de la humanidad. “Esto no es para conquistar nuevos mercados. Simplemente, entiendo que es patrimonio de la humanidad declarado por la Unesco y ahora pertenece al mundo. No pretendemos convertirnos en lo que no somos, sino poner énfasis en lo que tenemos y nos une: la experiencia urbana, los antecedentes que compartimos. Intuía la posibilidad de esta sorpresa, de ese arreglo de tango o milonga que me lleva a otro lugar, que no me había llevado la interpretación anterior. Y lo agradezco, porque después de más de treinta años de trabajo, pocas cosas pueden sorprenderlo a uno”, confiesa Blades, a pocas horas de su arribo a Buenos Aires, mientras toma café con Franzetti (que también llegó de Estados Unidos, donde vive desde 1974).

-Ya que menciona el tiempo, ¿piensan en eso, pasados los 60?

Blades: -Mientras más vives, más aprendes y más puedes contribuir. Es cuestión de saber utilizar el tiempo mejor. Si tienes suerte y vives lo suficiente, vas a entender una serie de cosas que quizás al principio de tu vida no las tuviste en claro.

Franzetti: -Creo que hay cosas que tienen que ver con el sentido de la ubicación. Uno no puede hacer a los 60 lo que ha hecho a los 20. Rubén no va a dejar de ser él a los 60, pero, de repente, la actitud musical va a ser diferente.

Blades: -Yo siempre pongo el ejemplo de “Maestra vida”. Tiene dos partes; una es la del personaje joven y la segunda, cuando tiene más edad. La escribí a los 32, y por supuesto que me identificaba más con el protagonista joven. A la segunda, hoy la entiendo mucho mejor. Claro que también entiendes que tienes más pasado que futuro y que no vas a ser delantero de la selección de Panamá o la Argentina.

-Pero sí asumir un desafío como el de estas versiones.

Blades: -Hay un continente emocional que va mucho más allá de la bandera y la ubicación geográfica. Una manera de identificarlo es explorar lo que nos une a todos. El tango durante mucho tiempo fue transformado en salsa. “Las 40″, por ejemplo. Lo novedoso en este caso es que utilizamos canciones que yo ya había grabado. Las transformamos a través del conocimiento de un argentino [Franzetti] y de la interpretación de argentinos del nivel de un Leopoldo Federico, no de impostores o de cualquier otra gente que aparece por allí, que habría sido otra forma de explorarlo. Estas letras tienen una conexión con el carácter urbano.

Franzetti: -Despertó en él ese pequeño argentino que llevamos adentro -dice, y se ríen.

-¿Cómo planteaste los arreglos de cada tema?

Franzetti: - Llevé los temas a las calles de Buenos Aires. En vez de ser un lumpen del alto Manhattan, “Pedro Navaja” es uno que vive en las calles de Boedo. La historia se traslada. Comencé con la armónica de los afiladores de cuchillos, una escena muy porteña.

Blades: -Y yo me eché a reír cuando me contó eso porque me recordó a los gallegos que, en Panamá, tenían sus bicicletas con las que afilaban cuchillos y tijeras y también tenían esos silbatos. Bueno, hasta en eso están las semejanzas.

Franzetti: -Y como “la vida te da sorpresas” [recitando un fragmento de "Pedro Navaja"], por un instante la orquesta de tango se va a convertir en una charanga. Un encuentro entre la típica y la música del Caribe. (Fuente: Mauro Apicella – La Nación – 2 de setiembre de 2010).

Para ir disfrutando, compartimos este video y algunos de sus albumes

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McCoy Tyner, legendario pianista, músico de John Coltrane se presenta en Argentina.

Martes, Agosto 24th, 2010

1El histórico pianista, músico de John Coltrane, se presentará con su trío y el gran Gary Bartz como solista invitado y y una dupla rítmica también de excelencia: Gerald Cannon en contrabajo y el baterista Eric Kamau Gravatt.

Mc Coy Tyner nació en Philadelphia, Estados Unidos, en 1938. Influyente figura entre los pianistas de jazz, ha sabido rodearse de los mejores intérpretes. En casi seis décadas de carrera, Tyner ha dejado su huella en el Who’s Who del jazz moderno, incluyendo al saxofonista y compositor Joe Lovano Art Blakey, Michael Brecker, Eric Dolphy, Joe Henderson, Freddie Hubbard, Bobby Hutcherson, Milt Jackson, Elvin Jones, Hank Mobley, Wayne Shorter, Stanley Turrentine, entre otros.

McCoy Tyner que, con sus sofisticados acordes y una reconocida mano izquierda, no solo es un extraordinario pianista y representante del estilo, sino que también ha logrado superar etiquetas y barreras entre estilos. El rol que desempeñó en el cuarteto de Coltrane, le ha marcado de forma irreversible como el pianista del sosiego, suavidad y certeza.

En 1960 se unió al grupo de Coltrane para grabar el clásico My Favorite Things (1960), y permaneció en la formación durante cinco años, que más tarde se convertiría en uno de los grupos de jazz más innovadores de la historia, The John Coltrane Quartet. Banda que incluiría también en batería a Elvin Jones y el bajista Jimmy Garrison. Tocó en las grabaciones clásicas de Coltrane, Live at the Village Vanguard, Impressions, A Love Supreme, entre otras.

Tyner ha grabado cerca de ochenta álbumes, ha ganado cinco premios Grammy, y fue galardonado como Jazz Master from the National Endowment for the Arts en 2002. Hoy continúa dejando su marca en las nuevas generaciones de improvisers, que lo consagra como uno de los mayores intérpretes del jazz moderno.

Buenos Aires será testigo de ello en una gran noche de jazz el jueves 2 de septiembre.

Un adelanto….

Abajo, junto a John Coltrane

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Baremboim nos visita. Sus ideas sobre música y política

Miércoles, Agosto 18th, 2010

1Daniel Barenboim tiene por delante un proyecto ciclópeo que comienza esta misma noche en el Colón -incluye la integral de las sinfonías de Beethoven, además de conciertos extraordinarios y de tres presentacones con el Coro y la Orquesta de la Scala de Milán para el Abono del Bicentenario-, pero luce tan bien dispuesto como siempre. Esta vez vino con su mujer, la notable pianista rusa Elena Bashkirova, con quien tocará una de las obras más insólitas de todo el repertorio a dos pianos: una transcripción del austríaco Anton Webern de las Cinco piezas para orquesta de Arnold Schoenberg. No hay nadie más convencido que Barenboim de la necesidad de ampliar la experiencia estética del público, lo que incluye además la primera audición local de una obra de Pierre Boulez, Dérive II . La transcripción de Webern es un tanto insólita ya que se trata de una reducción a dos pianos de la más fantasiosa de todas las piezas orquestales de Arnold Schoenberg, las mismas que Barenboim ofreció dos años atrás en el Coliseo en una memorable versión con la Orquesta de Berlín. Las coloridas piezas de Schoenberg regresan ahora en el desnudo formato de dos pianos, pero el audaz Barenboim no ve ningún problema en ello.

Maestro, usted parece amigo de las cosas imposibles. ¿No le parece que la transcripción de Webern es una utopía musical, un intento de representar lo irrepresentable? Cuando empecé a tocarlas pensaba como usted, ahora menos. Toda transcripción tiene sus desventajas, pero a veces tiene ventajas. Hay algo muy recortado y muy cerrado en esta versión, que realmente no se consigue fácilmente con la orquesta, aunque no es que vaya a reemplazarlo, claro. Vea, para mí el piano es el instumento de la ilusión. No se puede hacer realmente legato, ya todos conocemos los límites del piano. Pero el piano es el arte de crear una ilusión; el sonido no se puede sostener como un viento o una cuerda, pero el pedal crea otro tipo de sostén, de juego sonoro.

¿Y cuando usted toca esas piezas está pensando en restituir cierto efecto orquestal?

Yo siempre pienso en la orquesta, incluso cuando toco los Nocturnos de Chopin. El piano es un instrumento a primera vista no muy interesante. Uno pone un cenicero encima de la tecla, y suena. En las primeras etapas de aprendizaje es mucho más fácil que el violín, que tiene una posición incómoda y hay que encontrar la nota. El piano tiene tres patas y está ahí. Cuando más se avanza en el arte del piano más dificultades uno encuentra y más posibilidades se abren.

Cuando usted vino a hacer las sonatas de Beethoven en 2002 las agrupó de modo que en cada uno de los ocho recitales estuviesen representados los distintos períodos. Ahora la presentación de las sinfonías es cronológica, de la 1 a la 9. ¿Por qué? Primero, si ahora volviese a tocar las sonatas no sé si no las haría en orden cronológico. Tal vez. La gran ventaja de la cronología es ver el desarrollo. Para que esto tenga sentido, tiene que venir la misma gente, y hay más posibilidades de que el público se repita en cinco conciertos de orquesta que en ocho recitales de piano. Además, las sinfonías de Beethoven, posiblemente con excepción de la primera y la segunda, que tienen mucho en común, son cambiantes; es como si cada una buscase otro lenguaje. Si uno oye la quinta, la sexta parece escrita por otro músico. No hay otro compositor donde haya tantas diferencias de lenguaje. Mahler, a lo mejor…

Su amigo Edward Said escribió un libro extraordinario sobre “El estilo tardío”, el estilo tardío en general, pero seguramente inspirado en el famoso ensayo de Adorno sobre el último Beethoven. El estilo tardío se oye sin duda en las sonatas. ¿Se oye también en las sinfonías? La música tiene cosas curiosas. A veces hay un ritmo en semicorcheas que se hacen demasiado amplias y huelen a tresillos. No son tresillos, pero huelen a tresillos. Las sinfonías 8 y 9 huelen a estilo tardío, aunque no son tardías. El comienzo de la octava, o la armonía del último movimiento, que rompe con la línea y la continuidad. Hay allí algo de lo tardío, lo mismo de que en el Adagio de la Novena. Ahí ya estamos en el mundo tardío.

Usted va a dirigir a la Orquesta de la la Scala en el “Requiem” de Verdi. ¿Qué diferencias podría mencionar con respecto a la de Berlín? La Scala, tanto la Orquesta como el Coro, tiene un relación única con Verdi. Es una lección que yo aprendí dirigiendo la Orquesta de París, en un momento en que mi experiencia con la música francesa era un poco limitada. Me di cuenta de que la orquesta de París tenía la misma relación con El mar de Debussy que los alemanes con la Quinta de Beethoven. Con Verdi y la Scala pasa eso, especialamente la Scala, tan vinculada a Verdi. No les interesa el gesto de Verdi, que se oye muy bien en todos lados. Hay un contacto con el lenguaje verdiano, no sé si decir más profundo, pero sí más cercano. Cuando hacen el Requiem no es como si estuviesen frente a una música muy bella, con mucha fuerza y temperamento, es como si estuviesen frente a algo humanamente importante. Eso es lo que quiero decir.

cBarenboim no sólo ha venido con su mujer sino también con su hijo Michael, el concertino de la Orquesta del West Easter Divan desde 2002, que acompañó al padre en la conferencia de prensa junto con otros tres instrumentistas, dos pastestinas y una argentina nacida en Israel, además de la presidenta del Mozarteum Jeanette Arata de Erize, de Miriam Said (la mujer de su fallecido amigo Edward Said con el que Barenboim concibió el proyecto del West-Eastern Divan), el director del Colón Pedro Pablo García Caffi, el Ministro Consejero de la embajada española (la orquesta tiene sede en Andalucía). La visita de Barenboim funciona como una triple celebración: por los 60 años de su debut en el Colón (el 19 de agosto), por la reapertura del Teatro y por el Bicentenario. Es evidente que Barenboim se toma ciertas fechas muy a pecho: “Cuando se cumplieron los 50 años de mi debut en el Colón, en el 2000, fue muy importante para mí estar presente, por lo que tuve que interrumpir muchas cosas en Europa: fue la primera vez en 18 años que no fui a dirigir a Bayreuth, y este año no hicimos nuestra gira habitual por los Festivales de Lucerna y Salzburgo para estar aquí. Cuanto más pasan los años, más me siento ligado a la Argentina. Ayer, después de cenar con unos amigos y con mi hijo, antes de volver al hotel fuimos a ver la casa donde yo había nacido. Y ayer tuve además la gran emoción de ver el Teatro Colón, nuevo y viejo al mismo tiempo, de una belleza increíble. Pueden imaginarse todas mis memorias; los recitales de Rubinstein y Arrau, Furtwängler en el 49 con La Pasión según San Mateo; siempre en el Colón, y a veces en el gallinero”.

Luego de esa evocación sentimental, el músico pasó a su especialidad, que es deshacer falsas creencias. “Lamentablemente tengo muchas cosas que para decir que acaso los desilusionen. La primera es que la leyenda Edward Said y yo quisimos crear la orquesta, es falsa. No teníamos la menor idea de la posibilidad de un proyecto como éste. Y, hay que decirlo, tampoco podíamos imaginar el nivel y la cantidad de músicos en el mundo árabe que pudieran participar en el proyecto”.

Said y Barenboim pensaban que la formación, sea cual fuese, tenía que ser equivalente: mitad árabes, mitad israelíes. Elllos en principio habían pensado en un conjunto de diez o doce músicos. A través del Instituto Goethe hicieron audiciones en El Cairo, Damasco, Beirut. “Se pueden imaginar la sorpresa cuando vimos más de doscientas aplicaciones en el mundo árabe. No todas eran buenas, pero las mejores era equivalentes a lo se podía esperar de Israel. Y ahí nos decidimos a hacer la orquesta, pero nunca habíamos imaginado que las cosas se darían de ese modo”.

A continuación Barenboim despejó otro malentendido: “Las segunda leyenda de la que tengo que desilusionarlos es que esta es una orquesta para la paz. No es verdad. Una orquesta no puede ser para la paz. La paz necesita otras cosas: justicia, estrategia, compasión. Este proyecto no es político. La gente no me cree cuando digo esto. Pero no es político, porque la política es el arte del compromiso y la música es el arte de todo menos del compromiso. Lo que esta orquesta puede ofrecer es un modelo alternativo, por eso es necesario preguntarse por qué pueden funcionar, por decirlo así, enemigos tocando música, y no en la realidad cotidiana de la región. Porque todos somos iguales frente a una sinfonía de Beethoven, con los mismos derechos y las mismas responsabilidades”. (Fuente: reportaje de Federico Monjeau para Clarín – 18/08/10)

Información

El sábado a las 15, Barenboim dará un concierto gratuito en el Obelisco con la Orquesta West-Eastern Divan. Se anunciará mañana a las 15 en conferencia de prensa en la Casa de la Cultura con la presencia de Marian Said, viuda del intelectual Edward Said.

Para comenzar a disfrutar…

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Lucas Santtana & Do Amor en Argentina

Jueves, Agosto 12th, 2010

2Clasificado por The New York Times entre los “10 Mejores Artistas Independientes” de la década de 2000, Lucas Santtana es un músico dificil de catalogar, ya que combina diferentes estilos, logrando una alquimia perfecta (y no por ello menos asombrosa) entre: Musica Popular Brasilera + Afro Beat + Dance + Dub + Electronica + Funk Carioca
Despues de participar en el album “Tropicalia 2” de Gilberto Gil y Caetano Veloso, Lucas Santtana fue invitado a formar parte del proyecto “Gilberto Gil Acustico MTV”, tras lo cual inicia su carrera solista con gran repercusion en Brasil y en el mundo.
“3 Sessions in a Greenhouse” es su tercer disco (donde es acompañado por su banda “Selecao Natural”), el cual ha sido aclamado por absolutamente toda la critica mundial, como por ejemplo: “Village Voice”, “Down Beat” y “Chicago Tribune” (USA); “Le Monde” y “Vibrations” (Francia); “Latino” y “Esquire” (Japon). El prestigioso diario “The New York Times” lo incluyo en la lista de los “10 Mejores Artistas Independientes” de la decada del 2000. Ha compuesto canciones para Marisa Monte, Gilberto Gil, Caetano Veloso, Fernanda Abreu, Adriana Calcanhoto, entre otros.

Los integrantes de Banda Cé (banda actual del mismísimo Caetano Veloso), vienen a nuestro país para presentar, junto a Lucas Santtana, su proyecto rockero de samba- jazz-dub experimental: Do Amor, surgido en las profundidades de Río de Janeiro. Los cariocas Cthulu, Absu, Mummu y Tiamat (sus apodos tal como se hacen llamar en portugués) son los integrantes de DO AMOR. En castellano, son Gustavo Benjão en guitarra y voz, Gabriel Bubu también en guitarra y voz, Marcelo Callado en batería y voz, y Ricardo Días Gómez en bajo y voz; y son quienes le ponen movimiento y diversión a su música que según ellos puede asumir las facetas más drásticas y extrañas jamás imaginadas.

El grupo se formó a finales de 2006. En 2007, graban sus primeras músicas: ‘DO AMOR’, un EP de 5 tracks, de edición limitada y agotada en el lapso de un mes. A partir del lanzamiento de ese EP, muy elogiado por la crítica especializada de Brasil, la banda se sumó al circuito musical alternativo de Rio de Janeiro, San Pablo, Salvador de Bahia, y Recife. De a poco, DO AMOR fue consolidando su nombre en la escena y entre 2007 y 2008 realizaron más de 90 shows, entre los cuales se pueden destacar varios Festivales: Humaitá pra Peixe (RJ), Calango (Cuiabá), Bananada(Goiânia), Se Rasgun (Belém-PA), GIG Rock (Porto Alegre), Grito Rock (Uberlândia e Uberaba), Goiânia Noise (en su edición paulista), Virada Cultural (palco ABRAFIN); entre muchos otros shows realizados en escenarios renombrados, como Cinemateque (RJ) e Studio SP (São Paulo).
A fines de 2008 la banda comenzó a grabar su primer disco, invitando al reconocido productor Chico Neves (quien trabajó con músicos como Lenine, el compositor angolano Paulo Flores, y bandas como Paralamas do Sucesso, O Rappa y Skank)
El disco, con lanzamiento previsto para este año, fue mezclado por Tchad Blake (Peter Gabriel, Paul Mcartney, etc) y será lanzado de forma independiente junto a la productora +Brasil, de Belo Horizonte (MG). (Fuente: datos obtenidos del Sitio: www.vuenosairez.com)

Su álbum “ 3 Sessions in a greenhouse”

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El flautista argentino Andrés Varan presenta en Buenos Aires su proyecto Colores del Sud.

Miércoles, Agosto 11th, 2010

2Sobre ritmos y aires de Sudamérica, con el folklore argentino como columna vertebral, el flautista argentino Andrés Varan actuará esta noche en Buenos Aires con su proyecto Colores del Sud.

Presentará su último disco, Ritmos de Sudamerica, con temas instrumentales y canciones con un amplio espectro que va de las vidalas y las zambas del noroeste y centro del país al candombe uruguayo y la música brasileña.

Lider, compositor y arreglador del grupo “Corazón de Aldea” y “Colores del Sud”, es egresado de la Escuela Nacional de Música de Buenos Aires, Juan Pedro Esnaola. Participa desde 1975 en diferentes formaciones creativas y se inicia en la composición. Integra ademas diversas formaciones folkloricas, de Tango y música Clásica. Luego de su primer viaje en Europa, decide radicarse en Suiza, donde estudia y obtiene el certificado de flauta-jazz en la escuela EJMA de Lausanne. Actualmente ademas de la dirección de sus grupos, desarrolla una amplia actividad como pedagogo y director de coro.

Varan, encabeza actualmente el proyecto, que cuenta con la participación del percusionista Marcelo García.

“Colores del Sur” (Andrés Varan)

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Pinchas Zukerman nuevamente en Argentina junto a su ensamble

Lunes, Agosto 9th, 2010

2Esta semana, vuelve a Buenos Aires el prestigioso violinista israelí Pinchas Zukerman, y lo hará por partida doble. Es que el miércoles tocará junto a su grupo, el Zukerman Chamber Players, en el teatro Coliseo -dentro del ciclo de Nuova Harmonia-, y el jueves lo hará en el templo de la Comunidad Amijai.

En el primero de los conciertos, el ensamble que integran, además del propio Zukerman, Jessica Linnebach (violín), Jethro Marks (viola), Angela Cheng (piano) y Amanda Forsyth (violonchelo) interpretará Pieza de sonata para violín y piano , y Cuarteto N° 1 para piano y cuerdas en La mayor op 26 , de Johannes Brahms, y el Quinteto para piano y cuerdas en Mi bemol mayor op. 44 , de Robert Schumann.

En tanto, en el concierto del jueves -en Amijai-, el grupo eligió interpretar Divertimento en Mi bemol mayor k 563 (trío para cuerdas), de Wolfgang Amadeus Mozart, y Quinteto en Fa menor op. 34 para piano , de Brahms.

Zukerman ha sido una inspiración para los jóvenes músicos a lo largo de toda su vida, por lo que, con miras a motivar a las generaciones futuras, el renombrado artista se unió a otros cuatro talentosos intérpretes para formar, en 2003, el Zukerman Chamber Players.

La primera grabación del grupo para la CBC Records, Mozart-Zukerman, fue nominada con el Premio 2004 Juno Award en la categoría Album Clásico del Año para Conjunto de Cámara. Un segundo disco de quintetos para cuerdas de Mozart y Brahms fue grabado en 2005 para el sello Altara.

Actualmente, Pinchas Zukerman -en su séptimo año al frente del NAC (tal como se conoce a la agrupación) también está en la conducción de las orquestas de Chicago, Pittsburgh y en la Dallas Symphony Orchestra. El violinista suele tocar junto con el pianista Marc Neikrug o con su gran amigo y colega de toda la vida, Itzhak Perlman. (Fuente: diario La nación – 09/08/2010)

PARA AGENDAR

  • Zukerman Chamber Players , con el violinista israelí Pinchas Zukerman.
  • Teatro Coliseo, Marcelo T. de Alvear 1125. Miércoles, a las 20. De $ 60 a $ 300.
  • Templo Amijai, Arribeños2355. Jueves, a las 20.30. Informes, 4784-1243

Para ir disfrutando

Abajo, algunos de sus albumes

“Beethoven: Violín Cincerto /  Romances” ySchubert: Pieno Quintet ¨Trout¨ / Mozart: Pieno Quartet”

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Buenos Aires Tango 2010: festival musical y campeonato de baile

Miércoles, Agosto 4th, 2010

Ayer se presentó, en la Esquina Carlos Gardel del Abasto, la programación completa del próximo Buenos Aires Tango, que condensa las actividades del festival musical y el campeonato de baile, que produce el gobierno porteño.

1Habrá entre las actividades más destacadas un homenaje a Horacio Salgán, a cincuenta años de la creación del primer 1Quinteto Real, y otro a Eduardo Rovira, un innovador del tango; un espectáculo creado por Jean François Casanovas; el debut de una orquesta del Río de la Plata, con músicos uruguayos y argentinos, y casi una decena de espectáculos coreográficos; el recuerdo de Gardel, a 75 años de su muerte; una nueva sede central denominada Punto de Encuentro, en Bartolomé Mitre 575, y actuaciones en el Luna Park, como la del panameño Rubén Blades junto a la orquesta típica de Leopoldo Federico, para la final del campeonato de baile de Tango Salón, y la de Susana Rinaldi y Osvaldo Piro para la final de Tango Escenario.

Serán 19 días a puro tango, del 13 al 31 de este mes. Una especie de sobredosis de uno de los principales bienes culturales de Buenos Aires. Durante la presentación, el jefe de gobierno, Mauricio Macri, comparó el tango citadino con la soja del campo. Y Juan Carlos Copes -luego de bailar con su hija y antes de contar que tiene 79 años y lleva 60 dedicado al baile- dijo: “Buenos Aires es una fábrica única para aprender a bailar tango.”

Las actividades abiertas al público comenzarán el 14. Lo que sigue es una selección con lo más destacado que se ofrecerá en algunas sedes.

Punto de encuentro (Bartolomé Mitre 575). El 14, a las 19, debutará la Camerata Argentina, que dirige el violinista Pablo Agri. El 15, a las 17, será el estreno de la Orquesta del Río de la Plata. El 16, a las 15, habrá un homenaje a la radiofonía, por programas como Glostora tango club y La revista dislocada ; a las 19.30, estará el trío de Daniel Binelli-Polly Ferman y Eduardo Isaac, y a las 21.30, el espectáculo de Jean-François Casanovas Caviar tempotango . El 17, a las 19.30, tocará la orquesta El Porvenir, integrada por músicos que salieron de orquestas infantiles, y a las 21.30, no hay que perderse el homenaje a Eduardo Rovira. El 20, a las 22.30, Tangos ricoteros : varias típicas jóvenes recrearán temas de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El 18, a las 21.30, un combo especialmente armado por el guitarrista Luis Borda, que incluirá a Rodolfo García, Emilio del Guercio, Renato Venturini y Lidia Borda.

1Teatro Presidente Alvear (Corrientes 1659). El 19, a las 13, La Orquesta del Tango de la Ciudad recordará a Rubén Juárez,1 recientemente fallecido. Y el 26, a las 13, interpretará conciertos tangueros para orquesta y solistas con invitados como Ricardo Lew y Juan José Mosalini.

Teatro 25 de Mayo (Triunvirato 4444). El 14, a las 20, el bandoneonista Rodolfo Mederos con su orquesta típica. El 15, a las 20, se recordará el Quinteto Real de Horacio Salgán.

Centro Cultural Recoleta (Junín 1930). El 14, a las 19.30, Gardel en piano : recital de Hilda Herrera. El 21, a las 19.30, Proyecto pandora : obras de Javier Leichman, que combinan tango y electroacústica.

Luna Park (Corrientes 99). El 30, a las 19, Cumbre de campeones: los ganadores de ediciones anteriores del mundial de baile harán exhibiciones para el público.

1Teatro de la Ribera (Pedro de Mendoza 1821). El 21, a las 19.30, la pianista Sonia Possetti presenta su nuevo disco con su1 sexteto.

En el catálogo de Buenos Aires Tango, hay más actividades para tener en cuenta.

Platea infantil . Este año los organizadores del festival pensaron en ampliar el espectro del público. Por eso habrá propuestas del Momusi (especialistas en la materia), Brian Chambouleyron y Guillermo Fernández, con el dúo Demoliendo Tangos.

Visitas extranjeras . La orquesta japonesa Aurora, el proyecto de Martín Alvarado con los finlandeses del Quinteto Otra Vez, Triestango, y el bandoneonista francés Olivier Manoury serán de la partida en esta edición.

Para danzarines . Desde el primer día, habrá exhibiciones y clases de baile, también se podrá asistir a las competencias y a los espectáculos programados por casi una decena de compañías independientes o bailarines reconocidos en el medio: Compañía de tango del IUNA ( Viento del Plata ), Laura Roatta ( Deliciosas criaturas perfumadas ), No Bailarás, compañía que encabeza Silvana Grill ( Sin pecado concebido ), Tempotango ( Wake Up! ), Leonardo Cuello ( Tetralogía ), Corporación Tangos ( Vibraciones del alma ) Cecilia Troncoso ( Deseos ), Maximiliano Avila ( Dos extraños son ) y los proyectos de nuevo baile escénico que llevan adelante las compañías Del Lago, Descarrilados y Extempore Danse. A esto se suman las “cuatro jornadas de creatividad” que, por segunda vez, coordina Milena Plebs. Se trata de un grupo integrado por parejas de baile que será dirigido por los coreógrafos Alejandro Cervera, Leonardo Cuello, Pablo Inza y Plebs.

11El broche de la danza será las finales del campeonato mundial y un homenaje a María Nieves, pero lo que no deben perderse los bailarines es la gran milonga del 29, a las 18, en Punto de Encuentro, comandada por Mora Godoy.

Antes de la medianoche . Apenas comenzado Buenos Aires Tango, el sábado y el domingo de su primer fin de semana habrá Noches de Recalada , desde las 21.30, hasta la medianoche, en Punto de Encuentro. Se trata de una serie de recitales en los que confluirán los músicos que frecuentan espacios tangueros alternativos y barriales, como el Sanata Bar, El Faro o Café Vinilo. Durante la siguiente semana, habrá bailes organizados por quienes regentean las milongas porteñas. También figuran en la programación dos grupos de tango electrónico, Ultratango y Otros Aires, agendados para el 20, a las 19.30, y el 27, a las 20.30, respectivamente.

Actividades especiales. La programación ofrece otras propuestas que pueden ser, a primera vista, menos llamativas que los recitales de figuras consagradas, pero no menos interesantes para expertos o no iniciados en el vasto universo tanguero. Clínicas de Tangocontempo, la presentación del libro Estilos compositivos del tango (1920-1935) , y el ciclo de cine del Bafici, entre otras propuestas.

Para escuchar

Para leer

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Adrian Belew en vivo en Argentina con su Power Trío

Martes, Agosto 3rd, 2010

1Junto a la bajista Julie Slick y el baterista Marco Minnemann, el notable instrumentista repasará material propio y temas de King Crimson en el Samsung Studio, donde también dará una clínica.

Si por normal se entiende aquello que se limita a una pauta general, o a algo que ocurre siempre, o que no produce extrañeza ni asombro, entonces el guitarrista Adrian Belew es un completo anormal. Este músico norteamericano, que tiene 60 años pero podría decir que tiene algunos menos, ha basado su vida en no seguir un estándar, en romper el uniforme del aburrimiento. Cuando en 1981 Robert Fripp lo invitó a formar parte de ese colectivo de músicos llamado King Crimson –en el cual todavía permanece–, Belew empezó a escribir un imaginario manual del guitarrista no conservador, del cual quitó los capítulos básicos para explayarse sobre sonidos atrevidos, acordes inimaginables y técnicas insolentes. Ya había tocado con Frank Zappa y Talking Heads. Después llegarían sus colaboraciones con nombres más o menos conocidos, como David Bowie, Jean-Michel Jarre, Nine Inch Nails y Laurie Anderson. Algo habrá hecho.

Belew habla, recién llegado a su casa, en Nashville, luego de dar algunos conciertos en Japón. Le gusta –se nota– conversar, explicar y escuchar, por lo que las entrevistas no son la parte fea de su trabajo, sino algo más bien didáctico. Justamente esas dos actividades –la música y la charla– estarán combinadas este fin de semana en el Samsung Studio –Pasaje 5 de Julio 444–, donde brindará dos shows con su power trío (sábado a las 22 y domingo a las 21.30), y dará una clínica de guitarra, el domingo a las 18.30. “Suelen ser encuentros muy casuales, nada planeados, pero muy reveladores”, afirma. Su banda está formada por la bajista Julie Slick (“tiene 23 años y es impresionante, la gente se pregunta cómo una chica de su tamaño tiene un sonido tan grande”), y el baterista alemán Marco Minnemann: “Uno de los mejores del mundo”, dice, prometedor.

–¿Cómo es el show que viene dando con Adrian Belew Power Trío?

–Me encanta la banda que tengo, hacemos mucha improvisación y hay una gran energía cuando tocamos. Es perfecta para lo que quiero, es un power trío verdaderamente… poderoso. Hacemos cosas de mis discos solistas y otras de King Crimson, aunque todo adquiere otra vida en vivo, es todo más divertido y hay mayor libertad. Y probablemente toco más la guitarra de lo que alguna vez toqué en cualquiera de las bandas en las que estuve.

–¿Y eso por qué?

–Bueno, estar en un trío y no tener otro guitarrista lleva a que tenga que llenar muchos espacios. Y tener una gran sección rítmica como la que tengo me permite también improvisar y, en el medio de algo, llegar a lugares a donde no habíamos llegado antes, y hacer música que nadie había escuchado antes. Por eso cada show es diferente.

–Parece tener mucho trabajo en escenario, además de cantar…

–Sí, pero es la manera en que elegí hacerlo, es mi elección.

–¿Y qué es lo que lo lleva a dar clínicas de guitarra?

–Siempre disfruté mucho hablar de efectos, equipamiento, sonidos y mis puntos de vista sobre cómo crear música con la guitarra. Y también me gusta hablar con la gente, escuchar sus comentarios y preguntas.

De estudios, vivos y guitarras

Como muchos otros instrumentistas reconocidos, Belew tiene su propia Signature Model, que no es otra cosa que una guitarra marca Parker, fabricada y adaptada a sus gustos y necesidades. “Suelo decir que es la Ferrari de las guitarras eléctricas, es revolucionaria”, dice como un padre orgulloso, “porque soluciona muchos de los problemas que tienen otras: nunca se desafina, es más liviana, no hay que hacerle mantenimiento ni cambio de trastes”, explica. De hecho, son 25 guitarras dentro de una, gracias a un dispositivo llamado Variax, que permite tener el sonido de una Les Paul, una Stratocaster, de doce cuerdas, una mandolina, una acústica y otros chiches más. “No es necesario tener otra”, continúa, casi a punto de vender una, “y es un honor tener mi nombre en este instrumento”.

–¿Le gusta más tocar en vivo o estar en el estudio grabando y experimentando?

–Disfruto cosas de las dos actividades. En el estudio es donde más me siento en casa, porque es donde me pongo a crear y a probar diferentes cosas. Digamos que es el lugar donde finalmente uno termina de hacer su pintura. Pero por otro lado, me encanta el ambiente, el placer y la alegría de tocar en vivo. Cuando todo va bien, es una experiencia trascendental, para la banda y para la gente. Hice mucho de las dos cosas, pero si tuviera que elegir una, hoy el vivo y el power trío es tan especial que me dan ganas de hacer más conciertos y menos grabaciones.

–Tocó con Zappa, Bowie, Trent Reznor… y varios más. ¿Cómo elige con quién tocar y con quién no?

–El criterio es la música en sí misma. Me llevo bien con cada uno de los que toqué. Cada experiencia que tuve en los álbumes fue una relación musical, pero también personal. Lo que siempre más me preocupó fue que sea algo en donde la pase bien, que la música me movilice, y que esté orgulloso de ponerle mi nombre. He sido afortunado con las decisiones que tomé, porque casi todas las veces funcionó bien y estuve con gente innovadora, que me alentó a concretar mis ideas más salvajes. Me gustan las ideas frescas, y un tipo como Trent Reznor siempre las tiene. Si alguien me llamara porque necesita un guitarrista más, digamos, “normal”, sería mejor que busque a otro.

–¿Alguna vez tocó algo simple, como punk o rock clásico, aparte de esas canciones en las que se nota una indisimulable pasión beatlesca?

–A lo largo de mi vida toqué toda clase de músicas. Me gusta sentarme con una guitarra acústica y tocar melodías simples. Supongo que el hecho de que esté involucrado en música con cierta complejidad es algo que simplemente pasó, pero puedo apreciar cualquier tipo de música de calidad, y no importa si es complicada o no.

Beatles, eterna influencia

Belew es un gran fanático de The Beatles, hecho que dejó en claro en algunos de sus discos solistas, como The Lone Rhino, Inner Revolution y The Acoustic Adrian Belew, y también en las versiones que hace en vivo de temas como “If I Fell” o “Blackbird”. “Significan demasiado para mí, cambiaron mi vida”, admite.

–¿Tuvo oportunidad de escuchar la discografía remasterizada de The Beatles?

–No tuve tiempo de prestarle verdadera atención, sólo algunos acercamientos, porque estuve viajando mucho, o quizás porque que en este momento de mi vida prefiero hacer mi propia música. Pero estoy seguro de que me va a gustar, porque me gusta cada cosa que sea de The Beatles. Cuando sea un hombre viejo, voy a disfrutar sentarme a escuchar cada disco, ver cada película, leer cada libro una vez más, y va a ser un placer revivir cada una de esas cosas que vinieron con ellos.

–¿Y es de los románticos que disfruta de escuchar el disco en sí mismo o tiene algún reproductor de mp3?

–Tengo iPod, tengo iPad y tengo laptop, pero trato de mantener mi mente limpia de todo eso cuando estoy trabajando con mis cosas, porque atentan contra mi creatividad. Cuando estoy en modo creativo, no escucho mucho otra música. Guardo esas cosas para cuando me puedo relajar y disfrutarlas de verdad. No hay nada mejor que sentarse y escuchar la música que uno sabe que ama.

Al guitarrista le interesa saber cómo es el lugar donde tocará en la Argentina (“los lugares íntimos son los mejores para este power trío, porque se puede sentir la tensión en el aire”), y recuerda varias cosas de sus tres visitas anteriores al país, y del público de Argentina: “Es muy pasional, le gusta formar parte del show”, afirma.

–¿Qué recuerda de cuando vino en 1994 con King Crimson?

–Fue un momento muy importante para nosotros. Estábamos haciendo el disco Thrak, y si no recuerdo mal, estuvimos más de un mes ahí. Durante ese tiempo ensayamos y compusimos mucho, trabajando en canciones como “Dinosaur”. Cuando vuelvo a escuchar ese disco, automáticamente pienso en Argentina, porque sé que esas canciones nacieron ahí. Creo que para el resto de los integrantes de King Crimson es igual de especial, porque Thrak es uno de nuestros mejores álbumes.

–¿King Crimson sigue con vida? ¿Hay alguna noticia al respecto?

–Hablé con Robert Fripp hace unas semanas, antes de empezar esta gira, y me dijo, con muchas palabras, que sí, que le gustaría hacer algo nuevo en el futuro, pero que no está listo ahora, porque está con algunos asuntos personales y de negocios que le van a llevar un año y medio, por lo que durante ese tiempo no vamos a poder concentrarnos en hacer música. Pero creo que en un año y medio voy a estar recibiendo ese llamado, y Robert vendrá aquí y yo iré a su lugar para hacer música para King Crimson. Eso es lo que espero, y eso es lo que él dice que espera. (Fuente: reportaje de Leandro Ferri – Página 12 – 3/08/10)

Para ir disfruntándolo