Archive for the ‘Aniversario’ Category

Enrique “Mono” Villegas, un jazzero a carta cabal

Viernes, Julio 16th, 2010

aEl sábado 10 de julio, se cumplieron 24 años de la muerte del gran pianista argentino Enrique “Mono” Villegas, nacido en Buenos Aires el 3 de agosto de 1913. Un hombre creativo, culto y honrado a carta cabal, tanto en la música como en la vida, incapaz de transigir con sus ideales. Artista sensible, inconformista y abierto a distintas tendencias, estrenó en Argentina el Concierto en Sol de Ravel (1932) y tocó la Rhapsody in blue, de Gershwin, junto a la Orquesta Filarmónica de Bs. As. en el Teatro Colón (1971). Sin dudas, su gran pasión fue el jazz, donde dejó reflejada su faceta de improvisador nato.

Dueño de un rico e ingenioso epistolario, se publican aquí, en su tributo, dos cartas inéditas conservadas a través del tiempo por su última compañera, Selma Henry. Datan de distintos momentos de su radicación en Nueva York, ciudad a la que viajó para grabar un par de discos acompañado por dos figuras legendarias del jazz: el contrabajista Milton Hinton y el baterista Cozy Cole: Introducing Villegas (1955) y Very, very Villegas (1957) recientemente reeditados en España por el sello Fresh Sound. Los dos fragmentos de misivas, dirigidas a sus amigos Enrique Lucero, abogado cordobés y a la Sra. María Rosa Oubiña de Castro, fundadora del Centro de Estudios Pianísticos, apodada “Cucurucha”, muestran un balance de su carrera en los Estados Unidos e impresiones sobre célebres colegas y su testimonio, como padrino artístico, del primer concierto en Estados Unidos de la notable y joven concertista de piano por entonces, Martha Argerich.

Queridos amigos (Destellos de una temporada en EE.UU.)
New York 106 día del 57

Mi estimado Lucero:

Sé que va a tener el mismo placer que tuve yo al ver estos nuevos sobres y papel con que le anuncio mi cambio de domicilio (…). He roto todos los contratos (moralmente de mi parte), físicamente he desaparecido de la city para toda persona interesada en escuchar a Villegas, el de los Lp Columbia. Desde hace un par de semanas empecé a ganarme la vida como pianista profesional y libre de toda atadura… Artísticamente tengo un background (aquí le dicen así a todo lo realizado en una carrera) de primo catello. Tengo dos Lp Columbia y he tocado en los mejores night clubs de jazz (Café Bohemia en The Embers N.Y.C.; Olivia’s Lounge en Washington(…); Blue Note en Philadelphia, tocando en compañía de Thelonious Monk –compositor que tiene algo suyo que decir y lo dice sin importársele un comino de los que hablen y tampoco nada de otra música que no sea la que él inventa: hace con los blues lo mismo que el “Zoco” Díaz con el folclore–) y por último Cotton Club en Cleveland, donde toqué por última vez en público solo y haciéndole los intermedios nada menos que a Duke Ellington, que me rindió un lindo homenaje. Dijo: “Ahora voy a tocar ‘Stardust’ y el primer solo lo tocaré al estilo Villegas” y así fue. Empezó a imitar mis armonías y mis secuencias que para él no es nada difícil pues ha sido mi constante inspiración de toda mi vida. El segundo coro me llamó y tocamos a cuatro manos y en el tercero nos acompañó toda la orquesta y no le puedo decir la que se armó. Cuando terminamos se vino abajo. Fue uno de los momentos más lindos que he pasado. (…) Ya ve, Lucerito, que en 24 horas de diferencia, esta carta que empezó en un tono termina en una disonancia (la empecé hace 2 días y hoy la termino después de haber recibido la mala noticia del juicio de desalojo de mi departamento en Buenos Aires). Una vez más Marcel Proust ha escrito toda la verdad. Un gran abrazo. Enrique Villegas.

South Fallsburg Enero 21/66
Cucurucha querida:

Prometido es deuda y aquí va el relato del domingo 16, día del american debut de Martha Argerich en el Philarmonic Hall de la ciudad de New York. (…) El domingo me levanté a la 1. Me afeité, bañé, vestí con mi único traje (…). Tomé desayuno y me fui a la entrada de artistas del Philarmonic Hall a esperar a Marthita (…). Tuve la suerte de que en ese momento entraba un señor que me hizo pasar y entonces pude esperar tranquilamente y calentito (…). Llegué a las 2 menos 20 y el conserje me dijo que el soloist todavía no había llegado. Diez minutos más tarde, apareció Marthita acompañada de una señora. Corrió hacia mí, la abracé y besé, y en seguida me dijo que no la escuchara, que iba a tocar muy mal, que no se sentía bien y que a ninguno de sus amigos les gustaba tocar en New York y no sé cuántas cosas más. Le contesté: “Dejate de macanas. Salí y tocá y no te preocupes por nada”. Entonces salí y me fui a mi asiento para escuchar el concierto tranquilo (…). Salió Marthita con un vestido color sangre sin ninguna complicación y con el relax de siempre. Se sentó y empezó a tocar “La Partita” de Bach en Do (el programa decía en Mi menor) como verás en las críticas, unos se dieron cuenta y otros no. Tocó Bach como Gulda se lo enseñó (…). En fin, la apoteosis del concierto se produjo después del scherzo que lo tocó rajando como siempre (pero la velocidad es lo que más le gusta al público americano) y culminó con la “Sonata 7″ de Prokofieff que, ya afirmada, la tocó como ella toca siempre que nada la molesta. (…) Se sentó y lo tocó a todo fuego. Fue el acabóse y la hicieron salir como cinco veces más pero la administración apagó las luces del escenario y no hubo más encores.(…) Estuvimos en el camarín hasta las 19 (el concierto terminó a las 17). Pero se acaba el papel y mañana sigo con el relato. Hasta mañana. Te quiero mucho y Marthita también.

Enrique.

(Fuente: nota de Carlos Inzillo – Revista Ñ – 09/07/2010)

Para recordarlo y seguir disfrutando de su talento.

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Medellín rindió homenaje a Gardel a 75 años de su muerte

Lunes, Junio 28th, 2010

gardel01El 24 de junio 1935 el genio se convirtió en mito cuando un accidente de avión segó la vida de Gardel y las de otras 14 personas en la pista del aeropuerto Olaya Herrera de la capital antioqueña, una de las ciudades que formaban parte de la gira del cantante, en ese momento en el apogeo de su carrera.

Setenta y cinco años después de que Medellín viera morir a Carlos Gardel, la pasión por el tango renace hoy en las calles de esta ciudad colombiana con un festival que reúne a más de 400 artistas.

Gardel “nunca se ha ido” reza el lema del IV Festival Internacional de Tango Ciudad de Medellín, que desde hoy y hasta el domingo homenajea la figura de la voz principal de ese género musical, con canciones que soin ya clásicos, como “Volver”.

Precisamente es en el aeródromo Olaya Herrera, que cuenta con un monumento dedicado al artista y cuya plaza de acceso a los viajeros lleva el nombre de Carlos Gardel, donde comenzará el festival con la inauguración de unas placas en honor al artista que dejó un legado de casi un millar de canciones y once películas.

“La música de Gardel es nostalgia. Uno la escucha con cuidado y es una voz que viene desde otro mundo, como un cuento. Es una voz con un timbre y un color únicos”, reconoció el gerente del Salón Málaga, César Arteaga.

Este local del centro de Medellín es un reducto que mantiene vivo el espíritu de aquellos años de frenesí tanguista y al que aún acuden los amantes del melancólico bandoneón, presente en las notas añejas de una colección de más de 7.000 discos en formato original.

“Gardel está todos los días en las melodías del Salón. Con su muerte, Medellín convirtió a Gardel en un icono”, dijo Arteaga.

El homenaje a Gardel se repite cada 24 de junio, pero en esta ocasión, con el 75 aniversario de su muerte, el Salón Málaga exhibirá una programación especial con espectáculos en vivo y una exposición fotográfica.

Y es que “su muerte nos dejó curiosamente un legado bien bonito, esa memoria de tener siempre vivo el tango”, insistió el gerente del Salón Málaga.

La Casa-museo Gardeliana, en el barrio de Manrique, es otro punto de reencuentro con el cantante en Medellín, donde se ofrece el recorrido “Tras las huellas de Gardel”, que parte del aeropuerto y visita diversas áreas de la ciudad impregnadas por la herencia del tango.

Su fundador, Leonardo Nieto, un argentino de 83 años y colombiano de adopción, es el propietario del Café Versalles, que desde 1961 es otro de los santuarios del tango.

“La idea es solidificar la memoria de Gardel, no solo porque fue en Medellín donde murió, sino porque durante estos años ha representado un género y porque así como aquellos amigos que lo conocieron ya no están, nosotros, sus admiradores, pronto partiremos también. Queremos que la memoria y el amor por esta música nunca se pierda”, dijo Nieto en una entrevista publicada hoy por el diario El Tiempo.

Nieto recordó cómo influyó Gardel en su infancia, cuando “la fuerza de su voz, mezclada con el baile y la pasión que ponían mi madre y mis hermanas, era algo hermoso”, y que ahora se repetirá durante tres días en múltiples actos, como la ofrenda floral que sus seguidores realizarán en el monumento de la Avenida Gardel.

En la Casa Museo Pedro Nel Gómez se ofrece otro recorrido por los lugares donde a diario se oye la voz del “Zorzal Criollo”, bajo el título “Gardel: imaginarios de ciudad”; mientras que la Alianza Francesa ha organizado charlas con especialistas.

Con más de 400 participantes, el Festival presenta al público conciertos, conferencias, seminarios, talleres, proyecciones de filmes, obras de teatro, exposiciones y concursos de baile y canto, para rememorar por todo lo alto una figura que se quedó por siempre clavada en el alma y el imaginario de Medellín. (Fuente: Ñ Revista de Cultura – 24/06/2010)

Nuestro respetuoso homenaje.

El flamenco le canta y le baila a Miguel Hernández

Jueves, Abril 15th, 2010

068d2viz002_1José Mercé lo recuerda. Fue en 1971 en una gira por Argentina cuando pudo al fin comprar las obras completas de Miguel Hernández. En España, con la dictadura de Franco aún en pie, era un poeta prohibido. Y cuando se cumple el centenario de su nacimiento, como otros muchos artistas flamencos, el cantaor jerezano no ha dudado en sumarse a los actos de homenaje. El sábado 17 de abril de 2010 ofrece un recital enmarcado en el ciclo ‘Pasión por el Poeta’ en el Teatro Circo de Orihuela (Alicante), su pueblo natal, en el que interpretará la versión de las ‘Nanas de la cebolla’ incluida en su nuevo disco ‘Ruido’.

aY no es la única contribución del flamenco al centenario. El domingo 18 de abril, Enrique Morente cierra, mano a mano con el recitado de Luis García Montero, el ciclo Cosmopoética 2010 en las Caballerizas Reales de Córdoba, con un recital de flamenco y poesía que tendrá como protagonista los versos de Miguel Hernández. Precisamente, fue el cantaor granadino el primero que grabó sus versos. Lo hizo en 1971, dando a luz el disco ‘Homenaje flamenco a Miguel Hernández’. Con las guitarras de Parrilla de Jerez y Perico el del Lunar, convirtió poemas como ‘El niño yuntero’ en malagueñas y ‘Sentado sobre los muertos’ en un romance. En 2001 llegaría el completo trabajo de Manuel Gerena ‘Manuel Gerena canta con Miguel Hernández, en el que el cantaor-protesta sevillano combinó su cante con la palabra del poeta. Y entre medias, incluso Camarón pasó por su garganta la poesía del de Orihuela, grabando en su ‘Soy gitano’ (1989) el poema ‘El pez más viejo del río’ a compás de fandangos de El Gloria.

aTambién el flamenco baila a Miguel Hernández. María Pages tiene más que incorporado a su repertorio el solo de la ‘Nana de la cebolla’. Con música en off del cantautor Joan Manuel Serrat, la bailaora sevillana la interpreta en el marco de su espectáculo ‘Flamenco y poesía’, que el 10 de abril presentó en el Teatro Salón Cervantes de Alcalá de Henares (Madrid) y que el 23 de abril mostrará en teatro Palacio Valdés de Avilés (Asturias). Para la próxima Bienal de Flamenco de Sevilla 2010 está anunciado el estreno de ‘En la horma de sus zapatos’, un nuevo espectáculo de Isabel Bayón que recuerda a Miguel Hernández.

En forma de disco, además de las ya citadas nanas del ‘Ruido’ de Mercé -a la venta el 4 de mayo-, en este pasado año el tributo a Miguel Hernández asomó al disco ‘Al cantar a Manuel’ de la cantaora Mayte Martín, al musicar el poema ‘A Miguel Hernández’ del escritor Manuel Alcántara. David Lagos también hizo un guiño al poeta en su disco debut ‘El espejo en que me miro’, en concreto, en los ‘Tangos de arena’. Francisco Rodríguez ‘Fraskito’, guitarrista y vocalista de Elche, ha preparado todo un álbum inspirado en la obra de Miguel Hernández. Titulado ‘Tierra y sangre’ se va a presentar en directo en foros como el Festival Flamenco Ciutat Vella 2010 de Barcelona que, precisamente, dedica esta edición al flamenco y la poesía. La cantaora Cármen Linares también participa en esta programación y, por supuesto, en su concierto del 20 de mayo en el Pati de les Dones cantará a Miguel Hernández, entre otros poetas.

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Todos estos actos forman parte de una celebración entre comillas. Más allá de conmemorar el nacimiento de uno de los poetas españoles más importantes del siglo XX, se busca dignificar su memoria y así materializar la ‘Declaración de Reparación y Reconocimiento Personal’ recientemente realizada por el Gobierno español en virtud de la Ley de Memoria Histórica. Aunque sus descendientes aún reclaman al Tribunal Supremo la anulación de la condena a muerte que, paradójicamente, sigue vigente. Aquella pena dictada por el régimen franquista le fue conmutada por treinta años de prisión que nunca pudo cumplir. Miguel Hernández murió tuberculoso en 1942 en una prisión de Alicante, sumándose a la larga lista de víctimas del franquismo en la que ya figuraba Lorca. (Fuente: www.flamenco-world.com).

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Para disfrutar de la música flamenca, sugerimos:

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Un 4 de marzo de 1678 nace Antonio Vivaldi

Jueves, Marzo 4th, 2010

vivaldiSin duda, uno de los más grandes compositores de la historia, apodado “il prete rosso” (el cura rojo) por ser sacerdote, pelirrojo y vestir una capa roja. Compuso unas 770 obras, entre las cuales se cuentan 477 concerti y 46 óperas y es considerado uno de los precursores de la música romántica.

A lo largo de su carrera profesional podemos distinguir claramente cuatro grandes etapas, dominadas todas ellas por la figura paterna:

En la primera, la importancia de Vivaldi, radica en haber consolidado la estructura del concierto como género. Mientras Torelli y Corelli entre otros habían planteado el diálogo entre solista y orquesta, fue Vivaldi quien la estructuró de una manera más compacta. La forma ternaria simple, con Exposición del Tema, Desarrollo y Reexposición del Tema, fue la base de esta novedosa estructura.

La segunda etapa fue la de su contrato en la Ospedale della Pietà, un orfanato para niñas de su ciudad. Para ellas fueron creadas muchas de sus composiciones; en algunas transcripciones modernas de sus obras pueden leerse aún los nombres de las jóvenes para quienes iba dedicada cada aria. El 1 de septiembre de 1703, recién ordenado sacerdote y con 25 años, Vivaldi fue nombrado, maestro de violino de la orquesta de la Pietà y encargado después de la enseñanza de la viola all’ inglese.

La tercera etapa fue la de su oficio como compositor y empresario de Opera, obteniendo grandes éxitos, fue por entonces que conoció a Anna Giraud, una joven cantante, que a partir de entonces estaría siempre con él. Fue cuando compuso en Vicenza, en mayo de 1713, Ottone in villa, su primera ópera conocida, seguida de una auténtica conquista de la Venecia teatral que se basó en el control de los pequeños teatros de Sant’ Angelo y San Moise. Las partituras de las óperas fechadas en este primer período veneciano nos muestran unas obras suntuosas, exuberantes, testimonio de un temperamento dramático excepcional. Aquellas composiciones innovadoras e inquietantes, que imponían el stile nuovo atacando frontalmente al stile antico elogiado por los conservadores, le valieron la hostilidad de una gran parte de la aristocracia veneciana, cuyos teatros le cerraron herméticamente sus puertas. Por aquellas fechas, Vivaldi se confirmó igualmente como un formidable descubridor de la voz: él es, en efecto, quien dio a conocer a cantantes famosos como Fabri, Merighi o Strada, mucho antes de que Händel los contratara en Londres. En esa misma época, el compositor veneciano se impuso también y sobre todo como impresario en el sentido etimológico de la palabra, es decir, como empresario de espectáculos que produce tanto óperas propias como de otros compositores, revisándolas o uniéndolas a sus propias producciones.

La cuarta etapa, fue la del desarrollo de una actividad estructurada como compositor particular, que multiplicaba sus compromisos puntuales y lucrativos con una red de clientes y mecenas. Esta actividad tuvo como objeto tanto la música instrumental, con la venta de conciertos escritos o adaptados específicamente en función de los encargos; la música vocal profana, con la venta de arias de óperas, cantatas o serenatas; y la música religiosa, mediante la composición de motetes, himnos, salmos y conciertos sacros para diferentes instituciones. Así es como Vivaldi escribió su Stabat Mater en 1712 para una iglesia de Brescia. Y así compuso también su primer oratorio, La vittoria navale, interpretado en Vicenza en junio de 1713.

Una de sus obras más conocidas son los primeros 4 de los 12 conciertos para violín de su Opus 8 denominados por Vivaldi como Il Cimento dell’Armonia e dell’invenzione (La Pelea entre la Armonia y la Razon), conciertos que fueron conocidos luego como Las cuatro estaciones.

Disfrutemos de un fragmento de “Las cuatro estaciones” (Invierno), en los bellísimos escenarios del carnaval de Venecia.

 

Sin embargo, es justo mencionar que no todos los músicos se mostraron tan entusiasmados con las obras del compositor italiano. Ígor Stravinski dijo de forma provocativa que Vivaldi «no había escrito cientos de conciertos, sino un único concierto repetido cientos de veces». Pero es precisamente, debido al establecimiento de la estructura del concierto con solista por parte de Vivialdi, que su desarrollo culminó con los Conciertos de Brandenburgo de J.S. Bach.

En el Siglo XX volvió a aparecer el interés por la obra de Vivaldi. Mencionemos a Antonio Fanna, Gian Francesco Malipiero, Angelo Ephrikian, y en especial Alfred Einstein quienes han difundido, editado y grabado en disco las obras de Vivaldi, muchas veces partiendo de manuscritos originales del compositor.

Para conocer más profundamente la obra de Vivaldi, se recomienda el libro “El furor del Prete Rosso”, primero en lengua castellana dedicado ¨in extenso¨ a la música de Vivaldi,  un profundo estudio de la obra vivaldiana. 

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Para escuchar:

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Chopin, en un concierto de 171 horas

Miércoles, Febrero 24th, 2010

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Más de 250 músicos y cantantes interpretarán hasta el 1° de marzo en Varsovia la música de Frédéric Chopin en un megaconcierto que comenzó anteayer y que durará -en total- 171 horas. Ese es el tiempo que separa las dos posibles fechas de nacimiento del compositor polaco-francés, del que se conmemoran 200 años. Así, músicos profesionales y aficionados se turnan durante el día y la noche en una sala del centro de Varsovia, según indicó Pawel Besser, miembro de la asociación Centrum Smolna, que organizó el concierto. “Como no sabemos cuál de las dos fechas es verdadera, tuvimos la idea loca de unirlas mediante un larguísimo concierto”, señaló.

La incertidumbre sobre la fecha de nacimiento del compositor persiste. El acta de bautismo de Chopin indica el 22 de febrero de 1810, pero el compositor mismo y su familia siempre mencionaron el 1° de marzo como su cumpleaños. “Un genio tiene el derecho a nacer durante toda una semana”, bromeó Waldemar Dabrowski, del Comité de organización del Año de Chopin, en Polonia. Durante toda esta semana también están programados otros importantes conciertos en homenaje al compositor, como el de la Filarmónica de Varsovia, que actuará con la batuta de Daniel Barenboim.

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Cadícamo en el recuerdo

Miércoles, Febrero 17th, 2010

Hace diez años, con su primera enfermedad aceptó irse Enrique Cadícamo, cuando le faltaban seis meses para cumplir cien años (”cada cual denuncia los que tiene que tener”, había dicho alguna vez). Culto y sentimental, fue un escritor (poeta, novelista, dramaturgo) que confesó “no haberse quedado con las ganas de nada”. Hijo de un boyero y hermano de otros diez, a instancias de su compañero de trabajo en el Consejo de Educación, el famoso Leopoldo Lugones, se ilustró con autores tan disímiles como Evaristo Carriego, Rubén Darío y Gabriele D’Annunzio. Muy joven gozó de la fortuna de componer letras durante el glorioso auge tanguero en Europa. Si bien Gardel le grabó más composiciones que a nadie (23 temas, el primero en 1925), su jactancia era no tener siquiera una foto con él: “Mis fotos son mis tangos”. Sin dudas, junto a los dos Homero (Manzi y Expósito), Enrique Santos Discépolo, los Contursi (Pascual y José María, padre e hijo), Cátulo Castillo, su querido Celedonio Flores (a quien bautizó el “Rubén Darío del suburbio”) y el poco valorado Alfredo Le Pera, integra la plana mayor que jerarquizó al tango canción.

Pero ninguno, entre estos talentos, ha plasmado con igual fecundidad, destreza y calidad tantos matices opuestos en un mismo cancionero. Cadícamo –el último grande, fortuitamente ido al finalizar el milenio y arribar una nueva era– fue a la vez ese gentleman refinado y displicente que paseaba su pelo rubio y sus ojos azules por los cabarés de la Europa cosmopolita posterior a la Gran Guerra, en una lujosa bohemia de voiturette, camisas de seda y zapatos de anca de potro; un amigo de la gente de la noche y de hombres de avería; el que vivió como soltero impenitente hasta bien pasados los 50 y aquel cajetilla que despreciaba la mediocridad de la burguesía porque tenía un alma dignamente popular salpicada con champán.

Recreó sentimientos de la sabiduría popular con ingenio desbordante, y gracias a sus viajes inacabables de un país a otro y a su inmersión en un idioma (el francés) que no era el suyo, asimiló una cultura omnívora. Leyó desde Píndaro y Virgilio hasta el apasionado Stendhal. Tal vez jamás había soñado compartir una edad de oro tan rica como aquélla del esplendor de París durante la Generación Perdida de Hemingway. Abierto a la vida rutilante y a la de los autoexiliados que no podían retornar por falta de plata, en su universo desfilaron cocottes, aristócratas, guapos, cuarteadores, pícaros y marginales de antes de la Gran Depresión y de siempre.

Si bien comenzó a los 16 con el sarcasmo lunfardo de Pompas de jabón (quizá asimilado del Malevo Muñoz), su visión era múltiple: trágica y comprensiva en el amor, de humor afilado y cínico sobre el hombre contemporáneo, escéptica frente a la utopía del progreso y melancólica en los alter ego que poblaron sus tangos, noctámbulos asiduos de los cafés, socarrones, mujeriegos y, por fuerza, solitarios.

Feroz observador de la especie humana, caminó “corriendo la suerte” de su fueye como testigo privilegiado del siglo y “haciéndose en tango” (al decir de Flores) con un lenguaje de esgrima que tal vez a los jóvenes les parezca de museo. Hijo de su tiempo, documentó distante la decadencia social apelando al machismo misógino; pero fue un adelantado al brindar a la mujer, ya en la década de 1930, el lugar de un igual con demandas a la tierna reflexión en Por la vuelta y La luz de un fósforo.

Una obra de múltiples vertientes

Huyendo a menudo del dolor (Quién dijo miedo), aferrado a la pasión amorosa le dedicó su obra. Empleó tres vertientes: la juvenil (Como un sueño), la alarmante del cabaret (Pa’ que bailen los muchachos” y la mordaz del vividor. No rechazó a sus amigos malandras (Viejo grata, Punto alto, Descarte, Boleta) ni la confesión ingratamente autobiográfica (Hoy es tarde, Naipe, Viejas alegrías). Nunca aceptó desdeñar tampoco a la vejez (Ensueños, Hojarasca). Procuró retratar su época en El que atrasó el reloj: “¡De ésta no te salva ni el gong!/¡Guarda, que se me pianta la fiera!/Levantate e’ la catrera/ que voy a quemar el colchón./¿Querés que me deschave/y diga quién sos vos?/¡Vos sos che, vagoneta/el que atrasó el reloj!”.

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Con su camarada y biografiado, el dandy Juan Carlos Cobián –pianista al que apodó “el Chopin del tango”– compuso varias fascinantes perlas románticas: Rubí, Nostalgias, La casita de mis viejos, Niebla del Riachuelo, Los dopados (titulado, luego, Los mareados). Escoltado por Troilo, definió como pocos la soledad en el 40 (Garúa” y colaboró con otras figuras de enorme talla, entre ellas el cantor Charlo (con los perdurables Ave de paso y Rondando tu esquina). Aún hoy se ignora que lo hizo con el misterioso Rosendo Luna, un músico que no fue otro que él mismo. Así, como su propio doble, firmó por ejemplo Por las calles de la vida.Para analizar las tristezas ciudadanas utilizó una técnica descriptiva (Anclao en París” y para el vicio femenino la ironía (Che, papusa, oí, Callejera, Muñeca brava). Más tarde pasó sin hesitar a los temas inconsolables (La que nunca tuvo novio, La novia ausente) y a homenajear unas cuartetas de Carriego en De todo te olvidas. ¿Alguien memora que Angel Vargas utilizó a Tres esquinas cual marca de fábrica?

Resurgió su raigambre nochera en Aquellas farras, Tres amigos y Copas, amigas y besos. Supo ridiculizar a ese hombre mediocre que rotuló José Ingenieros manejando la risa como pocos: Che, Bartolo, El llorón, y un minucioso Compadrón. Herido por la filosofía del que ha visto transcurrir la vida encima y no por su costado (Cuando tallan los recuerdos, Vieja recova“, vomitó un imprevisto mensaje social en tono satírico (Al mundo le falta un tornillo), quizá precursor del Cambalache discepoliano: “Si habrá crisis, bronca y hambre/que el que compra diez de fiambre/hoy se morfa hasta el piolín”. Escribió para el teatro con Félix Pelayo.

Además, publicó La historia del tango en París, El debut de Gardel en París y Mis memorias, entre otros. Dejó tres poemarios: Canciones grises (1926), La luna del bajo fondo (1940) y Viento que lleva y trae (1945).

Embajador infrecuente con modales de lord inglés, al soberbio creador de Almita herida y Niebla del Riachuelo se lo declaró en 1987, tardíamente, Ciudadano Ilustre de Buenos Aires y, en 1996, Personalidad Emérita de la Cultura. Nos aguarda entre sueños en un café parisino con Madame Ivonne. Sería equitativo recordarlo con un poema escasamente conocido, Entrada prohibida: “Dicen que los hogares le prohibieron la entrada./Yo digo que la cosa pudo ser al revés./Fue el tango el que no quiso transar con la gilada,/le reventaba todo lo que fuera burgués”.

Alberto Daneri para Revista Ñ

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Mañana (8 de febrero), Bob Marley cumpliría 65 años

Domingo, Febrero 7th, 2010

El jamaicano Bob Marley, que falleció en 1981 con sólo 36 años, se ha convertido en algo parecido a un joven rebelde, hippie con canas, entusiasta del esoterismo, sabelotodo mundial o simplemente miembro de la sociedad del ocio. Tiene algo para todos los gustos.

Pero también fuera de la cultura occidental, Marley, que mañana habría cumplido 65, sirve de excusa para todos. Para los indios hopi, el músico representa el cumplimiento de una profecía milenaria. Los nepalíes le consideran la encarnación del dios hindú Vishnu, mientras  que los aborígenes adoran a la leyenda del reggae como predicador de la paz y los derechos de los menos favorecidos. Y es que Marley supo vincular su crítica social y política con un reggae que traspasó fronteras, convirtiendo su música en una fuerza que sigue surtiendo efecto. A ritmo de reggae, elevó su voz de forma tan poética como combativa contra la pobreza en los suburbios de Kingston y la misantropía de las clases altas blancas.

“Them belly full, but we hungry” (su tripa está llena, pero nosotros tenemos hambre), criticó en “War”. “Mientras haya hombres que tienen de todo y hombres que no tienen nada, mientras una raza se sienta por debajo de otra, habrá guerra en este mundo”, sigue cantando. Por desgracia, al igual que con “Get Up, Stand Up” o “One Love”, el público blanco prefirió sentirlo como un llamamiento a toda la humanidad, aunque se dirigía a los negros reprimidos por blancos.

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“Mi música seguirá viviendo eternamente”, profetizó Marley, antes de morir de cáncer en un hospital de Miami. Aunque la cuestión de la eternidad aún no puede demostrarse, en las listas de los fallecidos que más dinero “ganan” Marley comparte los primeros puestos junto a Elvis Presley o Curt Cobain. Además, el cantante hizo mundialmente famosas las rastas y su gorro tricolor (rojo-verde-amarillo). Ambos provienen del movimiento cultural -religioso de los rastafaris, para quienes Marley era su mayor “profeta”.

Robert Nesta Marley llegó al mundo el 6 de febrero de 1945 en Rhoden Hall, Jamaica. Fruto de una relación breve entre un oficial de marina británico y una joven nativa, de cuya vida pronto desapareció el oficial. El pequeño Bob dejó su pueblo con 14 para irse a la capital, Kingston, a trabajar como soldador. En 1964 fundó con Peter Tosh el grupo “The Wailers”.

Sus éxitos musicales en Jamaica se limitaron a diez años. Los primeros temas eran canciones de amor. Luego, con distintos colegas, comenzó a desarrollar el reggae. Su lanzamiento mundial no llegó hasta los 70, con una versión del reggae más al gusto occidental, aunque para algunos sea más débil. A partir de ahí, sus ventas de discos se cifran en millones.

En diciembre de 1976 recibió un tiro en su vivienda de Kingston en un atentado con aparentes tintes políticos. Un año después, fue operado de cáncer en Miami. Ya gravemente enfermo, en 1981, se sometió a un tratamiento de medicina alternativa en Alemania, pero cuando su muerte se aproximó, regresó a su patria. Sin embargo, en el viaje de regreso, tras hacer escala en Miami, no pudo volver a volar hacia el Caribe y murió poco después en un hospital.

Marley dejó a un gran número de hijos, de los que no se conoce la cifra exacta, con al menos ocho mujeres, los derechos de cientos de canciones de su breve carrera y un millonario patrimonio que hoy sigue creciendo. Su isla natal, desde 1990, celebra el 6 de febrero como día festivo nacional.

Fuente: DPA

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40 años de “Balada para un loco”

Viernes, Noviembre 27th, 2009

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El próximo miércoles  (2/12/09) se realizará un homenaje en el Parque Centenario con la presencia de Horacio Ferrer y Amelita Baltar

“Esa noche rompí el cierre del vestido de la tensión que tenía, había muchos que chiflaban y me insultaban mientras cantaba”. Así recordó Amelita Baltar  la noche en que por primera vez interpretó Balada para un loco.

Fue el 16 de noviembre, en el Festival de Buenos Aires de la Canción y la Danza, que se realizó en el Luna Park. Compuesto por Horacio Ferrer y Astor Piazzolla, salió a la venta poco después y fue un éxito rotundo, que dividió aguas, como toda creación que se aleja de lo conocido y se adentra en terrenos inexplorados.

Para Baltar, gran parte del rechazo fue de aquellos que “tenían la imposibilidad de crear”; para Ferrer era, en lo básico, “incomprensión”.

Cuatro décadas después de esa irrupción, se recoradará aquel estreno en el Anfiteatro del Parque Centenario (Leopoldo Marechal y Pasaje Lillo, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina.

Daniel Barenboim y Plácido Domingo pusieron música y voz a la “Fiesta de la Libertad”

Miércoles, Noviembre 25th, 2009

Las celebraciones conmemorativas del 20 aniversario de la caída del Muro de Berlín, comenzaron con un breve concierto de la Staatskapelle berlinesa bajo la batuta del director argentino-israelí Daniel Barenboim, quien abrió la “Fiesta de la Libertad” con la obertura del “Lohengrin” de Richard Wagner, e incorporó al programa como invitado sorpresa al tenor español Plácido Domingo.

Barenboim y Domingo rompieron la solemnidad de las conmemoraciones con su “Berliner Luft” (Aire berlinés), una marcha popular de Paul Lincke que corearon las decenas de miles de personas concentradas bajo la lluvia, preservados por sus paraguas, para cerrar así la primera parte musical de la fiesta.

” Mahler: Symphony Nro. 9 – Daniel Barenboim

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“The First Emperor” (2 DVDs) – Plácido Domingo

The first emperor